A una semana que inició la Cuaresma, los locatarios de los mercados Lucas de Gálvez y San Benito han notado un cambio en la dinámica de venta de sus productos.
Esta temporada suele tener un impacto significativo en los comerciantes, especialmente de aquellos que se enfocan en la comercialización de un solo tipo de mercancía, como los vendedores de mariscos. Sin embargo, comentaron que en los primeros días de la época litúrgica hay ventas bajas.
Los comerciantes de ambos mercados mencionaron que por ahora no tienen los ingresos esperados, pese a que los precios se mantienen estables.
De hecho, se observó un bajo flujo de personas que acudían a los puestos especializados en mariscos incluso en horarios que podrían considerarse de mayor concurrencia.
Productos de alta demanda como la cabeza de mero se comercializan en 90 pesos por kilo; el cazón, entre 90 y 120 pesos; y el camarón, de 240 a 300 pesos.
En el recorrido se entrevistó a Javier Caamal, Roger Abraham, Iridia Medina y José Caamal, locatarios de pescaderías, quienes platicaron sobre las ventas en esta época del año.
De acuerdo con ellos, son dos las principales causas de esta disminución. La primera se debe a la distribución de los espacios, porque los locales ubicados cerca de los accesos registran mayores ventas en comparación con los que se encuentran en zonas interiores. La segunda obedece a un cambio en los hábitos de consumo.
Según los propios vendedores, anteriormente los clientes solían comprar siempre con un comerciante de confianza; no obstante, las nuevas generaciones ya no mantienen ese vínculo, lo que ha modificado la dinámica tradicional de compra. Otro fenómeno al que los comerciantes atribuyen la baja en sus ingresos es la proliferación de expendios de mariscos en zonas habitacionales.
Al contar con opciones más cercanas a sus domicilios, muchos consumidores optan por comprar en estos establecimientos, aun cuando los precios puedan ser más elevados.
Esta situación genera preocupación entre los locatarios de mariscos, ya que incluso los alimentos de mayor demanda no se venden como esperaban, aunque mantienen la expectativa de que las ventas repunten en las siguientes semanas.— Pablo César May Pech


