En el corazón de Maní, donde la tierra roja guarda memoria y las plantas crecen con nobles raíces, el agrónomo José de la Cruz de la Cruz ha convertido su solar en un espacio vivo de aprendizaje, tradición y esperanza comunitaria.
Herencia de una familia campesina, José ha dedicado su vida a preservar y difundir el sistema del solar maya, un modelo ancestral que integra cultivo, crianza de animales, medicina tradicional y aprovechamiento sustentable de los recursos.
En su predio, conocido como “U lu’umil kuxtal” (tierra de vida), brotan hortalizas, plantas medicinales y árboles frutales que no solo alimentan a su familia, sino que también se convierten en herramientas pedagógicas para quienes lo visitan.
Acompañado por su esposa, Fátima Castillo Torres, José atiende con calidez a grupos diversos que llegan desde distintos puntos de Yucatán y del país, niñas y niños, estudiantes, adultos mayores, empresas, turistas y personas interesadas en conocer los saberes del solar maya.
Con paciencia y entusiasmo, la pareja comparte prácticas como la siembra orgánica, el manejo de la abeja melipona, la preparación de remedios tradicionales y la transformación artesanal de alimentos, así como el aprovechamiento, reciclaje y sustentabilidad en los recursos.
A lo largo de los años, José de la Cruz también ha tejido colaboraciones con escuelas, colectivos ambientales, universidades y proyectos de turismo comunitario interesados en la preservación de la cultura maya y la agroecología.
Además ha participado en talleres demostrativos, intercambios de saberes campesinos y actividades de educación ambiental, donde comparte su experiencia sobre el manejo integral del solar, la soberanía alimentaria y el valor de los conocimientos tradicionales como herramientas frente al cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
De manera especial, José dedica tiempo a la niñez de su comunidad mediante temporadas de talleres sabatinos, en los que enseña a niñas y niños las bases del manejo del solar maya.
A través de actividades prácticas les muestra cómo sembrar, cuidar plantas, reconocer especies útiles y comprender la relación respetuosa con la tierra, sembrando así no solo alimentos, sino también identidad, responsabilidad ambiental y orgullo por los saberes heredados. Composta, generación de gas, cultivo de germinados, son algunos de los temas que se imparten.
