La iniciativa México Sin Barrenador y el Consejo Nacional Agropecuario en Yucatán cifran sus esperanzas en la dispersión de moscas estériles para el control a largo plazo del gusano barrenador del ganado en el estado.
Alberto Banuet Abhari, integrante de México Sin Barrenador, declara que los ganaderos están preocupados porque no ven avances en el combate del gusano.
“El gobierno del Estado lamentablemente se dejó llevar por la sugerencia del Senasica sobre un plan de 10 semanas, que consiste en colocar trampas elaboradas con botellas pet y lixiviados de hígado de animales”.
Esta estrategia data de hace 30 o 40 años, no es novedosa y no soluciona de fondo este problema de invasión y reproducción masiva de la mosca “Cochliomyia hominivorax”, que produce las gusaneras.
“Mi preocupación es que el gobierno del Estado caiga en el ridículo, con resultados pobres y pierda 10 semanas poniendo trampitas”, dice.
“El Senasica hizo esta recomendación de muy mala fe y con maña porque, por simple biología, en estos meses de invierno la actividad de la mosca baja hasta un 60% los contagios con plan o sin plan de 10 semanas”.
“Lo que preocupa a una gran parte del sector es que no vemos cuál sea el plan que tenga el gobierno del Estado para combatir al gusano barrenador”, reitera. “Han sido reactivos. Lo único que están haciendo es curar heridas, poner botellitas, monitorear. Está bien, ¿pero qué sigue? ¿Cuál es el plan?”.
Con resignación admite que la posibilidad de tener una planta productora de moscas estériles antigusano barrenador ya es historia, pues no ve voluntad de su instalación ni ahora ni a futuro porque como promotores de la planta ni siquiera hablaron con el gobierno.
Se necesita una alternativa y el gobierno estatal no la tiene, señala.
“Eso es lo que nos preocupa mayoritariamente. Se supone que el secretario de agricultura anunció que para junio tendremos la planta de Metapa (municipio de Chiapas) que estará produciendo 100 millones de moscas estériles por semana, lo cual es una muy buena noticia y lo valoramos”, subraya.
“Ojalá así sea, pero 100 millones de moscas estériles no son suficientes para todo el país. Máxime si la mosca llega a Estados Unidos, seguramente una buena parte de esas moscas producidas irá a Estados Unidos”.
¿Cuál es la alternativa para Yucatán?, se le pregunta.
“Mira, en 1992, Yucatán fue el último estado donde se declaró libre de gusano barrenador y se publicó en el Diario Oficial de la Federación”, recuerda. “Si nosotros no hacemos algo, y me refiero a la academia, a la ciencia, a los productores, volveremos a ser el último estado atendido y liberado del gusano, si es que la libramos”.
Problema grave
El ganadero lamenta que ante la falta del combate a la mosca productora del gusano barrenador, la gente se está acostumbrando a vivir con el gusano y eso es gravísimo.
Eso sucede en Centroamérica y Sudamérica, donde no se libera una sola mosca estéril, la gente ya se acostumbra a vivir con el gusano y es un riesgo para la salud pública porque ataca a los seres humanos.
Afortunadamente, dice, los ganaderos yucatecos son muy observadores y cuidadosos y tienen conocimiento para tratar las heridas infectadas con gusano barrenador “que come carne”.
Pero no es la solución al problema sanitario, mucho más que la gente se confía cuando oye que al gobernador Joaquín Díaz Mena le siguen mal informando porque argumenta que el gusano no ha causado una sola muerte, cosa que es muy difícil de comprobar.
“Los daños del gusano barrenador no se miden por muerte, se miden por baja en la productividad y eso está ocurriendo en la ganadería”, sostiene.
“La única alternativa, desde mi punto de vista, es que el gobierno debería estar gestionando, pero ya, con el Senasica una buena cantidad de esas 100 millones de moscas y pensar en crear un pequeño centro dispersor de esos insectos”.
“El problema del gusano barrenador es un tema de salud pública importantísimo al cual no se le ha dado la importancia debida, pero sí afecta a los humanos y afecta desde luego a cualquier animal de sangre caliente que se muera en el campo”, sostiene.
“En este problema deben incorporar a la Profepa, que tiene personal y presupuesto, pero no da señales de vida, aun cuando los animales silvestres son un vector importante que seguramente contribuyen a la propagación del gusano barrenador”.
Origen del problema
También se entrevista al presidente del Consejo Nacional Agropecuario en Yucatán, Miguel Carvajal Rodríguez, quien en primera instancia recuerda que este problema sanitario empezó a principios de 2025.
Él reconoce que es un tema complejo; si bien se han hecho esfuerzos para contener y controlar el problema, toda o gran parte de la apuesta de los productores se cifra en el laboratorio de Chiapas que va conforme al plan de elaborar la mosca estéril para mediados de este año.
Una vez con esa herramienta, México será más contundente en el control de este parásito al soltar esta mosca estéril.
“Como sabemos, no es una infección, es un parásito que come carne y qué bueno recibe el nombre de gusano barrenador del ganado, pero sabemos que no es exclusivo del ganado, no solo los animales de cría, sino también la fauna feral, la fauna silvestre, están expuestas y sobre todo también los seres humanos”, recalca. “Entonces, esto nos hace pensar que es un problema muy complejo que tiene una solución técnica”.
Carvajal Rodríguez señala la producción masiva de la mosca estéril y su liberación podría romper el ciclo reproductivo de este vector.
También considera que es un problema de salud y de pobreza en el campo, porque la gente con esos contagios no tiene recursos ni mucho acceso a servicios de salud.
“Hay que pensar en este problema como algo que nos reta como instituciones privadas, como gremios, como organizaciones agropecuarias para trabajar junto con gobierno, con empresas, con academia, con sociedad civil y empezar estrategias de largo plazo para hacer que el campo sea esa fuente importante de empleo”, destaca.
“Si la gente se queda en el campo volverá a dinamizarse la vida en este sector y atenderá los problemas varios. O sea, problemas diferentes que atañen al campo, como es el gusano barrenador”.
“Tiene que ver con cómo avanza con temas climáticos, cómo avanza con la fauna silvestre que también lo desplaza, tiene que ver con los controles sanitarios, el ingreso de ganado ilegal, es decir, controles fronterizos, seguridad sanitaria”, dice.
Según considera, erradicar el gusano barrenador tardará un buen tiempo.
Hoy se está controlando, señala, había alrededor de 1,500 casos reportados para Yucatán, actualmente son unos 500. Es decir, se ha controlado más del 60%. Pero mientras esté la mosca allá afuera reproduciéndose y depositando sus larvas en los animales, el problema continuará.
El dirigente reconoce que el sector ganadero afronta un impacto económico, tiene que cumplir mayor papeleo para la movilización de sus animales por los controles sanitarios y espera que el gobierno ya esté gestionando una cantidad considerable de moscas estériles para dispersar en Yucatán.
