MÉRIDA.- Marzo de 2026 fue de los más lluviosos en 15 años, con precipitaciones atípicas, que duplicaron los promedios en Yucatán y, por tanto, se espera que frenen el inicio de la sequía y los incendios.
Ahora se pronostica un inicio de primavera también tormentoso, es decir, con posibilidad de lluvias, turbonadas e incluso caída de granizo si el patrón atmosférico actual persiste en abril y mayo.
Marzo, con atípicas lluvias en la Península de Yucatán
Al respecto, el meteorólogo Juan Antonio Palma Solís confirma que en 2026 marzo fue caluroso, pero no al extremo y, en cambio, llamó la atención que las lluvias se presentaron en el transcurso de todo el mes, de manera atípica.
Explica que las precipitaciones pluviales incluso llegaron acompañadas de turbonadas y granizadas en algunas ocasiones.
“No es que sea raro que se presenten esta tormentas en marzo, lo que resultó atípico fue su frecuencia e intensidades, y la cantidad de lluvia que se manifestó”, aclara.
De acuerdo con el especialista, coordinador de Meteored México, generalmente marzo es el mes más seco del año en esta región y, por ende, comienzan a manifestarse extensos y duraderos sistemas anticiclónicos que propician tiempo caluroso y estable.
No obstante, continúa, de acuerdo con información del Centro Hidrometeorológico Regional Mérida de la Conagua, las lluvias casi triplicaron el promedio del mes en Campeche y Quintana Roo, mientras en Yucatán prácticamente se duplicó.
¿Por qué marzo fue lluvioso?
Las fuertes lluvias del mes que concluye son comparables con las que se presentaron en marzo y abril de los años 2011 y 2012, precisa Palma Solís.
Afirma que se ha observado que la corriente chorro subtropical se mantiene bastante activa y más orientada hacia nuestras latitudes, moviéndose desde el Océano Pacífico, condición que aporta humedad desde esa zona, además de divergencia.
Asimismo, observaciones meteorológicas en niveles altos encontraron que la mayor parte del mes, la tropósfera media estuvo anormalmente más fría debido a la presencia de vaguadas y vórtices en altura, lo cual genera mayor inestabilidad en la vertical.
Este tipo de patrón atmosférico no es usual, recalca, ya que generalmente en marzo, abril y mayo es temporada de anticiclones, que dan origen a periodos prolongados de calor y lluvia escasa.
Primavera llegaría con lluvias fuertes como hace 15 años
Sin embargo, el mencionado patrón atmosférico inusual que se esta dando también se manifestó en los años 2011 y 1012, cuando hubo primaveras tormentosas con turbonadas y granizadas, que incluso causaron daños en Mérida, entre otros puntos de la región.
“Si este patrón frío y dinámico en la atmósfera superior prevalece y se combina con el aumento natural de las temperaturas en superficie que viene los meses de abril y mayo, es muy probable que se repitan eventos de tormentas severas en la zona peninsular, por lo que es importante mantenerse al pendiente de los pronósticos”, advierte.
2026 continúa siendo bastante peculiar, recuerda: primero con un inicio con frío no visto en dos décadas y ahora promete una primavera tormentosa no vista en aproximadamente 15 años.
