Artesanos de Chichén Itzá y ejidatarios de Mayapán expondrán en Ciudad de México los conflictos que tienen con el INAH. Los primeros se oponen al Centro de Atención a Visitantes y los segundos exigen pagos
Artesanos de Chichén Itzá y ejidatarios de Mayapán expondrán en Ciudad de México los conflictos que tienen con el INAH. Los primeros se oponen al Centro de Atención a Visitantes y los segundos exigen pagos

Dirigentes de artesanos de Pisté y ejidales de Telchaquillo plantearán a la prensa nacional los problemas que afrontan con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), mismos que están convertidos en conflictos sociales, económicos, turísticos y patrimoniales en Yucatán.

Los dos casos que expondrán a la prensa nacional, según informa Bia’ni Juárez, integrante del equipo de asesores de ambos grupos, son el rechazo al plan del INAH de reubicar a los artesanos de la zona arqueológica de Chichén Itzá al nuevo Centro de Atención de Visitantes (Catvi), ya que no les beneficia el nuevo espacio de recepción de turistas por su lejanía de la zona de monumentos arqueológicos mayas.

En el caso de Telchaquillo, donde se ubica la zona arqueológica de Mayapán, que está cerrada desde hace más de dos años, la asesora indica que demandan la coadministración con el INAH del sitio prehispánico, el pago retroactivo de los años por la explotación de las tierras ejidales de la zona y la no criminalización de las comunidades que protestan por la defensa de sus patrimonios.

Bia’ni Juárez manifiesta que nueve personas viajarán a Ciudad de México para exponer ante los medios de comunicación los problemas citados, de las cuales tres son líderes de los artesanos, tres son de Telchaquillo que encabezará el comisario ejidal, y otras tres son del equipo de asesores.

La conferencia de prensa está programada para mañana miércoles 15, a las 11 a.m., en el local del Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos), en la colonia Roma, de la delegación Cuauhtémoc de Ciudad de México.

En entrevista, la asesora destaca que los artesanos de Chichén Itzá que llevan muchos años de trabajo y comercio en la zona arqueológica se han dado cuenta que el Catvi no funciona para el turismo.

Al día de hoy, los visitantes prefieren utilizar el antiguo parador turístico para ingresar al destino porque caminan menos distancia, se exponen menos tiempo al intenso calor por la cobertura de los árboles y van directamente a la pirámide El Castillo, que es el principal atractivo y considerado una de las siete maravillas del mundo contemporáneo.

Rechazo al Catvi

En cambio, el nuevo Catvi que construyó el INAH es una gigantesca plancha de concreto, distante a casi un kilómetro, lo que ocasiona que los paseantes tengan que caminar mucho y llegar con desgaste físico y mermar su capacidad de recorrido por el sitio prehispánico.

En opinión de los artesanos, lo más grave con la puesta en marcha del Catvi, alejado de Pisté, será que los turistas no llegarán a ese municipio en la cantidad que se registra en la actualidad. Por ello, los prestadores de servicio, como restaurantes, hoteles y comercios disminuirán sus ingresos.

La asesora cree que el nuevo acceso del Catvi a Chichén Itzá ocasionó que en el reciente equinoccio de primavera bajara la asistencia, dado que tradicionalmente asiste de 20,000 a 30,000 personas y el INAH solo reportó el ingreso de 15,000 este año.

“Los artesanos ven que el Catvi no funciona porque tiene baja asistencia, por ello no quieren ir a ese lugar. Los que aceptaron mudarse ya regresaron a sus sitios tradicionales donde tienen mejores ventas”, subraya.

“Demandan que respeten su forma de trabajo, su modo de ganarse la vida durante años. El Catvi es como el Tren Maya: es un fracaso, no funciona. Quieren que a la fuerza vaya la gente y los artesanos, pero lo que están propiciando es que el turismo deje de ir a Chichén Itzá por las incomodidades y obstáculos que encuentra”.

La entrevistada dice que los artesanos proponen al INAH que permanezcan ambas entradas de acceso a Chichén Itzá y que los turistas escojan por dónde quieren ingresar y pagar su boleto.

Con este planteamiento se garantiza que el turismo ingrese por donde sea más cómodo. Sin embargo, como el INAH sabe que el Catvi se convertirá en otro “elefante blanco” de la administración federal, no acepta y obliga a los artesanos a salir de su lugar de trabajo de años.

Una forma de obligarlos es mediante el cierre del acceso principal que por años ha funcionado, pero ante la baja respuesta hacia el Catvi mantienen abierta la antigua entrada por el parador turístico.

La asesora comparte que realizarán una serie de visitas a instituciones públicas nacionales donde esperan obtener información que les permita conocer el panorama actual de ambos conflictos en Yucatán, y sea más veraz y actualizada para los medios nacionales.

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.