La temporada de ciclones tropicales de 2026 se perfila con actividad relevante para México, de modo que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de la Conagua dio a conocer su pronóstico este miércoles.
Para el océano Atlántico, donde se forman los fenómenos que impactan de manera directa a la Península de Yucatán, el SMN prevé la formación de entre 11 y 15 sistemas con nombre, algunos con potencial de alcanzar categoría de huracán.
El pronóstico fue presentado durante la Reunión Nacional de Protección Civil, donde autoridades federales delinearon los escenarios esperados para ambas cuencas oceánicas, así como las acciones de preparación ante posibles emergencias.
Temporada de huracanes 2026 en el Atlántico: pronóstico y fechas clave
Para el océano Atlántico —que incluye el mar Caribe y el Golfo de México— la temporada iniciará oficialmente el 1 de junio y concluirá el 30 de noviembre de 2026.
El SMN estima la formación de entre 11 y 15 ciclones tropicales en esta cuenca. De ellos, entre 7 y 8 serían tormentas tropicales, mientras que de 3 a 5 podrían evolucionar a huracanes de categoría 1 o 2.
Además, se prevé que entre 1 y 2 sistemas alcancen mayor intensidad, es decir, categorías 3, 4 o 5 en la escala Saffir-Simpson, lo que incrementa el potencial de afectaciones en zonas costeras.
Autoridades señalaron que la actividad en el Atlántico se mantendría cercana al promedio o ligeramente por debajo.
Sin embargo, subrayaron la importancia de mantener vigilancia constante por el impacto directo que estos fenómenos suelen tener en estados como Yucatán, Quintana Roo y Campeche.
Lista de nombres de ciclones en el Atlántico 2026
Como cada año, los ciclones tropicales recibirán nombres preestablecidos por la Organización Meteorológica Mundial conforme alcancen la categoría de tormenta tropical.
Para el Atlántico, la lista contempla nombres como Arthur, Bertha, Cristobal, Dolly, Edouard, Fay, Gonzalo, Hanna, Isaias, Josephine, Kyle, Leah, Marco, Nana, Omar, Paulette, Rene, Sally, Teddy, Vicky y Wilfred.
Ponerle nombre permite identificar de forma clara a cada sistema y facilitar la comunicación de alertas a la población.
En caso de que un ciclón cause daños significativos, su nombre puede ser retirado de la lista en años posteriores.
¿Qué es un ciclón tropical y cómo se forma?
De acuerdo con el SMN y el Centro Nacional de Prevención de Desastres, un ciclón tropical es un sistema de baja presión con vientos que giran en espiral, acompañado de lluvias intensas y actividad eléctrica.
Se origina sobre aguas cálidas, generalmente cuando la temperatura del mar supera los 26 grados Celsius, y evoluciona en distintas etapas.
Primero surge como una perturbación tropical, luego puede convertirse en depresión tropical cuando sus vientos no superan los 62 kilómetros por hora.
Si la intensidad aumenta, se clasifica como tormenta tropical, con vientos de entre 63 y 118 km/h, momento en el que recibe un nombre oficial.
Finalmente, cuando los vientos superan los 119 km/h, se convierte en huracán, el cual se clasifica en cinco categorías según la escala Saffir-Simpson, utilizada para estimar su potencial destructivo.
¿Qué es la escala de Saffir-Simpson?
La escala de Saffir-Simpson es una herramienta que clasifica los huracanes en cinco categorías, basada en la velocidad sostenida de los vientos máximos del ciclón:
- Categoría 1 (de 119–153 km/h)
- Categoría 2 (de 154–177 km/h)
- Categoría 3 (de 178–208 km/h) un huracán mayor
- Categoría 4 (de 209–251 km/h)
- Categoría 5 (≥252 km/h)

Ciclones en el océano Pacífico en 2026
En contraste con el Atlántico, el océano Pacífico registraría una temporada más activa, con entre 18 y 21 ciclones tropicales, cifra superior al promedio histórico.
En esta cuenca, la temporada comenzará el 15 de mayo y también concluirá el 30 de noviembre.
Se prevé la formación de entre 9 y 10 tormentas tropicales, de 5 a 6 huracanes categoría 1 o 2, y de 4 a 5 huracanes mayores.
Aunque el número de sistemas es mayor, su impacto en la Península de Yucatán suele ser indirecto o limitado, a diferencia de los ciclones del Atlántico, que representan el principal riesgo para la región.
Plan DN-III-E para atender contingencias
Ante este panorama, autoridades federales y estatales mantienen protocolos de prevención y respuesta.
Esto incluye la activación del Plan DN-III-E en caso de contingencias, con capacidad operativa para atender emergencias derivadas de fenómenos hidrometeorológicos.
* Con información del Servicio Meteorológico Nacional, UNOTV y NMAS
