La inflación en Mérida se ubicó ligeramente por debajo del promedio nacional, señaló Isaías Marrufo Góngora, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) Grupo Yucatán, en la presentación de encuesta mensual de expectativas económicas 2026.

En compañía del expresidente del organismo, Álvaro J. Garza R. de la Gala, expusieron un panorama que combina estabilidad en algunos indicadores con señales de alerta en otros, así como la situación actual de Yucatán.

Marrufo Góngora presentó los indicadores locales y destacó que la inflación en la capital yucateca se posicionó en 4.25% anual en marzo, apenas por debajo del promedio nacional de 4.59%, aunque con una tendencia al alza.

En materia laboral, abundó el titular de ese instituto, el estado reportó 434 mil 758 trabajadores afiliados al IMSS, con una ligera disminución mensual, pero con una tasa de ocupación de 98.6%, considerada positiva.

En el análisis sectorial, las ventas al mayoreo mostraron una recuperación, mientras que el comercio al menudeo registró una desaceleración. El sector de la construcción, aunque aún en terreno negativo, redujo su nivel de contracción a -12.6%, lo que podría indicar una gradual estabilización, expuso Marrufo Góngora.

Respecto al comercio exterior, Yucatán avanzó del lugar nacional 24 al 22 en exportaciones, impulsado principalmente por el ámbito manufacturero, que concentra el 95% de los envíos al exterior.

El volumen sigue siendo reducido frente a estados del norte del país, pero el avance es considerado positivo por el organismo.

El rubro turístico presentó un comportamiento mixto en la entidad. Si bien hubo un incremento en el número de visitantes, tanto nacionales como extranjeros, la ocupación hotelera disminuyó respecto al año anterior, lo que sugiere una mayor oferta de hospedaje, incluyendo plataformas digitales.

En el panorama nacional, se confirmó por segundo mes consecutivo una proyección de crecimiento moderado para el país, acompañada de presiones inflacionarias y riesgos en las finanzas públicas.

De acuerdo con los resultados, la estimación del crecimiento real del Producto Interno Bruto (PIB) para 2026 se mantiene en 1.4%, mientras que la inflación esperada se ajustó al alza a 4.2%.

El balance público tradicional se ubicaría en -4% del PIB, en tanto que la tasa de política monetaria cerraría el año en 6.50%.

En el frente laboral se prevé la generación de 284 mil 713 empleos afiliados al IMSS, con un tipo de cambio que se moderaría a 18.34 pesos por dólar al cierre del año. La cuenta corriente se estima en -0.80% del PIB.

El informe también incluyó las primeras proyecciones para 2027, en línea con una trayectoria de crecimiento contenida.

En su intervención, Garza R. de la Gala abordó el contexto nacional y recalcó el impacto del subsidio al IEPS en combustibles como uno de los principales riesgos fiscales.

Ante el encarecimiento internacional de los energéticos, el gobierno federal ha intensificado estos apoyos, lo que podría traducirse en una merma significativa en los ingresos públicos, dijo.

De prolongarse esta situación, advirtió, el déficit fiscal podría acercarse al 5% del PIB, por encima de lo previsto por la Secretaría de Hacienda.

Presiones inflacionarias

A este escenario se suman presiones inflacionarias derivadas del aumento en precios de energéticos y fertilizantes a nivel global, así como un entorno de desaceleración económica que complica la política monetaria.

En este sentido, dijo que organismos internacionales han advertido sobre la posibilidad de mantener o incluso elevar tasas de interés, pese a un menor dinamismo económico.

Otro de los focos de atención es la debilidad de la inversión privada, que acumula más de un año de contracción. Factores externos, como la revisión del T-MEC, y elementos internos, entre ellos cambios regulatorios y decisiones judiciales, han incidido en la confianza de los inversionistas.

“Sin inversión no hay crecimiento”, subrayó el exdirigente, al advertir que esta tendencia limita las posibilidades de expansión económica del país.

Los representantes del IMEF señalaron que eventos internacionales como el Mundial de Fútbol podrían generar una derrama económica relevante para el país, con efectos indirectos en estados como Yucatán.

No obstante, insistieron en que el entorno económico requiere monitoreo constante, especialmente en variables como inflación, tasas de interés, inversión y finanzas públicas, que definirán el rumbo de la economía en el corto y mediano plazo.