El adelanto en el cierre del ciclo escolar obligó al pequeño comercio a reorganizarse, especialmente en giros como papelerías, que dependen directamente de esta temporada.
Como informamos, el gobierno del Estado anunció que el ciclo escolar concluirá el próximo 26 de junio. Además, indicó que el Consejo Técnico Escolar se realizará el 29 de mayo y el cierre administrativo, el 3 de julio.
Las autoridades explicaron que el inicio del ciclo escolar 2026-2027 se mantendrá para el 31 de agosto en todas las escuelas públicas y privadas incorporadas al Sistema Educativo Estatal.
De acuerdo con las autoridades estatales, la decisión fue adoptada por acuerdo unánime de la Conaedu, órgano que determinó mantener en lo general el calendario escolar original, con la posibilidad de que las entidades federativas realicen ajustes puntuales conforme a sus necesidades regionales y contextos específicos.
Ante esta situación, Luis Enrique Contreras Ramírez, líder de la Canacope, explica que la medida inicialmente generó complicaciones, aunque después se hicieron ajustes que dieron un margen de maniobra.
“Más o menos nos adecuamos y le dan tiempo a los padres de familia que distribuyan el recurso y podamos tener una derrama económica necesaria o suficiente para todos los comercios en pequeño”.
Al concluir las clases, expone, las papelerías resienten de inmediato la baja en ventas, aunque el impacto se extiende a otros negocios.
“Más es en papelerías, es también en las tiendas de abarrotes de servicios y todos los pequeños negocios que están entrelazados, hasta las ferreterías, panaderías, todos tienen su afectación o su incremento en sus ventas”.
El cierre del ciclo implica gastos en ropa, zapatos y celebraciones, lo que genera movimiento económico en distintos sectores, dice.
Aun así, reconoce que adelantar estas fechas provoca presión en la economía familiar. “Sí causa un caos, porque esto provocará que la gente se sobregire”.
En ese contexto, considera que la ampliación otorgada ayudó a reducir el impacto.
“Le dio tres semanas más a los padres de familia para que puedan distribuir el gasto familiar y salir con el compromiso”.
Ante estos cambios, señala que el pequeño comercio debe anticiparse y adaptarse.
“Tenemos que tener un equipo y un calendario de ventas donde cada año se explican y se repiten siempre las mismas problemáticas”.
Sobre el posible impacto en el turismo, indica que habrá ajustes, pero no un efecto mayor.
“Todas las actividades económicas se modifican, pero con la medida que se tomó por parte de las autoridades estatales, el impacto será menor, son ajustes nada más”
