El escenario político en Yucatán comienza a perfilarse rumbo al proceso electoral de 2027 entre acusaciones cruzadas, cuestionamientos sobre el manejo de recursos públicos y señalamientos personales que, según Othón Baños Ramírez, reflejan una estrategia de desgaste político más que un debate de fondo sobre los problemas del estado.
En entrevista con el Diario, el doctor Baños Ramírez, sociólogo e investigador de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), considera que uno de los temas centrales será el préstamo de los mil 500 millones de pesos que impulsa el gobierno del Estado para proyectos de movilidad, seguridad e infraestructura hídrica.
“El gran tema”, afirma el analista político, es la falta de claridad sobre el destino de los recursos y los mecanismos para administrarlos.
“Realmente no hay una justificación rigurosa para avalar ese préstamo cuantioso de los mil 500 millones de pesos. Más todavía, levanta sospechas el hecho de que ese préstamo, ese dinero se manejará por un comité intersectorial, en vez de que se guíe por medio de un documento o protocolo bien justificado”, señala.
El académico indica que la ausencia de estudios detallados y consultas amplias abre espacio a sospechas sobre un posible uso político de los recursos rumbo a las elecciones de 2027.
“Levanta sospecha de que sería un dinero que podría manejarse con fines políticos específicamente para las próximas elecciones”.
Baños Ramírez cuestiona además la falta de precisión en proyectos anunciados como el fortalecimiento de la infraestructura hidráulica y la construcción del anillo metropolitano.
“Se habla que ese dinero va a ir a efectivamente a la Japay, se dice que ese dinero va a servir para mejorar la infraestructura hidráulica, eso es lo que dicen de manera genérica. Pues yo creo que eso es una forma bastante genérica, bastante ambigua y muy general”.
Respecto al anillo metropolitano, comenta que especialistas urbanos consideran que los principales beneficiarios podrían ser desarrolladores inmobiliarios y especuladores de tierras alrededor de Mérida.
“El otro tema que dicen, que están manejando ahí, es que se va a destinar el dinero para el anillo metropolitano, que igual, no está suficientemente discutido, suficientemente consultado a la sociedad si realmente es necesario y cómo va a beneficiar a los yucatecos”.
Mientras la oposición cuestiona el endeudamiento estatal, el oficialismo ha centrado parte de sus críticas en el ex alcalde de Mérida, Renán Barrera Concha, tras darse a conocer la apertura de un restaurante en Miami.
Para el investigador, ambos temas forman parte de una dinámica de confrontación política basada en el desgaste.
“Yo creo que más bien es una estrategia de desgaste, a lo que siempre acuden los partidos políticos. O sea, callan cuando les toca su cola, y hablan pues de los demás y sin ver sus propias colas”.
A su consideración, el debate político actual se mantiene en el terreno personal y mediático, mientras quedan relegadas las discusiones estructurales sobre el modelo de desarrollo y el futuro del estado.
“Muchos de los temas, muchos los problemas no los ven adecuadamente, no los manejan adecuadamente y más bien se enfrascan en unas discusiones que son muy superficiales, muy personales”, asegura.
El experto manifiesta que los señalamientos contra Barrera Concha sí afectan políticamente a la oposición y fortalecen el discurso del oficialismo que dice: “¿Cómo es que Renán Barrera tiene tanto dinero como para abrir un negocio en Miami?”.
Este tipo de escándalos debilita la credibilidad opositora ante un sector ciudadano que todavía no tiene una definición política clara, añade.
También comparte que la oposición atraviesa un momento de debilidad por no lograr consolidarse como una alternativa convincente para amplios sectores sociales.
“Desafortunadamente, la oposición está bastante débil. Está bastante débil porque no logra establecer un contacto más fuerte, más estrecho con la ciudadanía, porque no están convenciendo como una alternativa”.
En ese contexto, prevé que el escenario rumbo a 2027 estará dominado por el “golpeteo político” y las acusaciones personales, más que por propuestas de transformación de fondo.
“No tienen la inteligencia suficiente tanto el oficialismo como la oposición como para realmente generar un debate interesante para la ciudadanía”, expresa.
El investigador subraya que esta dinámica no es exclusiva de Yucatán, sino parte de una coyuntura política nacional marcada por la polarización y la confrontación permanente.
“Van a seguir con este golpeteo que hay actualmente entre unos y otros, pero es un golpeteo que va señalando cosas a nivel personal. Pero el asunto más de fondo, el asunto ya más de cambio estructural, de cambio de fondo, ese debate no lo van a hacer”, dice Baños Ramírez.


