El uso de recursos en áreas clave para la búsqueda desaparecidos es necesario, aunque existe el riesgo de que el dinero se destine a gastos administrativos y no a labores de campo, señaló Clara María Gutiérrez Centeno, representante y fundadora del Colectivo Familias Buscadoras de Yucatán.
“Es fundamental contar con un área de análisis de contexto para entender las causas de las desapariciones. También necesitamos planes de trabajo con seguimiento real que generen reportes continuos y datos específicos para cada caso”, subrayó.
Entrevistada sobre el anuncio de que la Federación destinará 2 millones 136 mil 192.96 pesos a Yucatán durante el ejercicio fiscal 2026 para fortalecer las labores de búsqueda y localización de personas desaparecidas, medida publicada en el Diario Oficial de la Federación, Clara Gutiérrez, quien encabeza el movimiento de familias que han perdido a un ser querido y que, en la mayoría de los casos, aún no lo localizan, advirtió que la principal preocupación es el destino de esos recursos.
“El riesgo de que el dinero se desvíe o se utilice en burocracia siempre está presente. Sin embargo, el recurso no solo debe destinarse a las búsquedas en campo; la Comisión necesita crecer, pero con personal especializado. Exigimos que se contrate a profesionales por su capacidad y que se terminen de una vez los compadrazgos y la designación de amigos o conocidos en puestos clave”, afirmó.
La activista expuso que las fallas más graves son la falta de personal verdaderamente capacitado y la escasa coordinación entre la Comisión de Búsqueda, la Fiscalía General del Estado y la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas (Ceaav).
Añadió que, en las búsquedas inmediatas, no se agotan las acciones urgentes y, en los casos de larga data, falta iniciativa institucional. Incluso, dijo, existen desapariciones difundidas en medios de comunicación y redes sociales que las autoridades ignoran y, al no abrirse un expediente, ni siquiera se les puede asignar presupuesto.
Consideró que los recursos deben invertirse en un área de análisis de contexto para conocer el trasfondo y las causas de las desapariciones en Yucatán; en planes de trabajo con seguimiento real, que generen reportes continuos y datos específicos para cada caso, así como en equipo adecuado a la geografía del Estado, con herramientas diseñadas para soportar el calor extremo y las condiciones del terreno, como montes, cuevas y cenotes.
Clara Gutiérrez recordó que las familias han solicitado de manera constante ser tomadas en cuenta para coadyuvar en las labores de búsqueda. Sin embargo, lamentó que “en ningún momento hemos sido convocadas para definir prioridades ni para supervisar el gasto. Las decisiones se siguen tomando a puerta cerrada, de espaldas a las familias y a quienes nos acompañan. No se nos escucha”.
