La incertidumbre y la falta de información oficial prevalecen entre los trabajadores del Hospital Materno Infantil “Dra. Consuelo Vadillo Gutiérrez”, mientras el gobierno del Estado avanza en el proceso para transferir el nosocomio al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
La inquietud surgió luego de que el Ejecutivo estatal desincorporó el predio donde se ubica el hospital, medida que forma parte del proceso anunciado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para incorporar las instalaciones al sistema del IMSS.
Sin embargo, según el testimonio de un trabajador que solicitó el anonimato por temor a represalias laborales, hasta ahora ninguna autoridad les ha informado qué ocurrirá con el personal, los pacientes ni con la operación del hospital.
“Nosotros no nos hemos enterado por ninguna vía oficial. Todo lo que sabemos es por los medios de comunicación. Nadie ha venido a decirnos qué va a pasar, ni cuándo ni cómo”, relató.
El empleado aseguró que la incertidumbre alcanza tanto a trabajadores de base como a quienes laboran bajo esquemas de contratación precaria, algunos con más de una década de servicio.
“Hay compañeros que llevan 12, 20 y hasta 24 años trabajando aquí y no sabemos si habrá reubicaciones, si nos trasladarán a otro hospital o qué sucederá con nuestras plazas”, comentó.
Contrario a la percepción de que el hospital podría estar en proceso de cierre, el trabajador afirmó que la actividad médica continúa con normalidad e, incluso, con una demanda creciente.
Carga de trabajo en el Materno en Mérida
“Actualmente tenemos una carga importante de trabajo. Hemos recibido más pacientes de lo habitual. Hospitalización está llena; labor y recuperación también, y el cunero patológico permanece ocupado constantemente”, explicó.
La consulta externa, precisó, atiende diariamente a entre 50 y 60 personas, mientras que en algunos días se registran más de 60 ingresos hospitalarios.
Por ello, una de las principales preocupaciones del personal es la posibilidad de que los servicios sean absorbidos por el Hospital General “Dr. Agustín O’Horán”, cuya nueva sede comenzó operaciones este año.
“Por lo que nos han comentado compañeros que trabajan allá, la infraestructura no sería suficiente para recibir toda la carga de pacientes que ahora atiende el Materno Infantil”.
El entrevistado explicó que el hospital cuenta con cuatro quirófanos y cuatro salas de expulsión, además de áreas especializadas de hospitalización, recuperación y atención neonatal, espacios que considera difíciles de replicar en otras instalaciones sin afectar la calidad del servicio.
Labores y falta de condiciones
La incertidumbre es aún mayor entre quienes laboran bajo contratos temporales o en condiciones precarias. El colaborador denunció que existen empleados que perciben alrededor de 3,900 pesos quincenales, sin prestaciones ni seguridad social, pese a desempeñar funciones permanentes desde hace varios años.
“Hay compañeros que siguen cobrando menos de 4,000 pesos por quincena. No cuentan con prestaciones ni generan antigüedad, y muchos hemos esperado durante años una regularización que no llega”, expresó.
Asimismo, añadió que durante la actual administración existió la expectativa de mejorar las condiciones laborales de este sector de trabajadores; sin embargo, hasta ahora no se han registrado cambios significativos.
Más allá de la situación laboral, el entrevistado subrayó que la principal preocupación del personal es garantizar la continuidad de la atención médica para una población particularmente vulnerable.
“La mayoría de quienes llegan al hospital no tiene seguridad social. Estamos preocupados por nuestro trabajo, pero también por las pacientes y los recién nacidos que atendemos todos los días”, afirmó.
Mientras continúan los procedimientos administrativos para la transferencia del inmueble, los trabajadores esperan que las autoridades estatales y federales informen con claridad cuál será el futuro de una institución que enfrenta uno de los cambios más trascendentales de su historia reciente.
Para quienes laboran en el hospital, la incertidumbre persiste.
“Seguimos trabajando normalmente, atendiendo a los pacientes como siempre. Lo único que pedimos es que nos digan qué va a pasar”, concluyó el trabajador.
