A un año de la creación de los primeros Centros de Atención Agraria (CAA) en Yucatán, la Procuraduría Agraria reportó que estos espacios han permitido llevar asesoría jurídica, conciliación de conflictos y servicios institucionales directamente a los ejidos, evitando que los habitantes tengan que trasladarse hasta Mérida para realizar trámites.
Ayer en la Casa de la Cultura del Mayab se llevó al cabo el Primer Encuentro Estatal de Centros de Atención Agraria.
Ahí la representante de la Procuraduría Agraria en Yucatán, María de Lourdes Hernández Domínguez, informó que actualmente operan 23 centros distribuidos en distintos municipios del estado y que la meta para este año es llegar a 30.
“La Procuraduría Agraria tiene una misión ahorita de trabajar en territorio y no detrás de los escritorios”, señaló la funcionaria.
También explicó que los centros funcionan como puntos de coordinación entre los ejidos, los comisariados ejidales y dependencias de los tres órdenes de gobierno.
De acuerdo con María de Lourdes Hernández, el encuentro tuvo como propósito evaluar los resultados obtenidos durante el primer año de operación, presentar un informe de actividades y recoger las observaciones de los comisarios ejidales para mejorar el funcionamiento de los centros.
Entre los principales resultados destacó la realización de jornadas de justicia itinerante en coordinación con el Tribunal Unitario Agrario, mediante las cuales se brinda representación legal gratuita y se acercan los servicios de impartición de justicia a las comunidades rurales.
Uno de los objetivos de estas acciones ha sido ampliar el acceso de las mujeres a los derechos agrarios.
“Las mujeres en el sector rural, aquí en Yucatán, ocupamos el último lugar en cuanto a participación de mujeres en las asambleas y en los ejidos”, refirió.
“Justamente con este tipo de acciones jurídicas podemos hacer que con una sentencia ellas ya puedan tener voz y voto en las asambleas, porque se les reconoce como ejidatarias”.
La funcionaria indicó que las mujeres representan apenas alrededor del 3% de las personas ejidatarias en la entidad, situación que atribuyó, entre otros factores, a la carga de trabajo doméstico y de cuidados que limita su participación en la vida comunitaria.
“Hemos detectado que las propias mujeres a veces no quieren participar porque son las cuidadoras de las familias. Ellas son las que cuidan a los bebés, las que preparan los alimentos, las que cuidan al esposo y eso no les da el tiempo como para que puedan estar en las asambleas o estar haciendo las gestiones y los trámites ante las instituciones”, señaló.
En muchos ejidos los integrantes de los comisariados y consejos de vigilancia no reciben remuneración económica, por lo que los gastos derivados de su representación corren por cuenta propia, dijo, lo que representa otro obstáculo para que más mujeres asuman esos cargos.
Con participación femenina
Como ejemplo de una mayor participación femenina mencionó el ejido de Xuilub, en el municipio de Espita, donde la presidenta del comisariado ejidal encabeza también un grupo de mujeres del programa Sembrando Vida.
Además de brindar asesoría jurídica, los CAA han servido para impulsar proyectos productivos y facilitar la creación de sociedades cooperativas, especialmente de mujeres, mediante el acompañamiento en la integración legal de estas organizaciones y su inscripción ante las autoridades correspondientes.
Durante la inauguración del encuentro, María de Lourdes Hernández recalcó que el nuevo modelo busca acercar las instituciones al territorio.
“Hoy podemos afirmar que los centros de atención agraria han contribuido a fortalecer la presencia institucional en el territorio, gracias a su trabajo, se han atendido núcleos agrarios que históricamente enfrentaban dificultades para acceder a los servicios agrarios”, expresó.
Al encuentro asistieron representantes de diferentes dependencias, entre ellos Marcos Celis Quintal, de parte de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano; Mayra Chávez Mayor, del Registro Agrario Nacional en el estado de Yucatán; y Fabiola Loeza Novelo, del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas.
Asimismo, Noemí Navarrete Yáñez, de la Secretaría de cultura y desarrollo Rural; Carlos Manuel García Esquivel, del Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya; Aarón García García, del INNA, y Mariana Trinidad Díaz, visitadora especial, así como comisarios ejidales de las comunidades donde actualmente operan los CAA.
