RÍO LAGARTOS.— Lo que hace un par de años parecía un conflicto difícil de resolver entre autoridades marítimas y prestadores de servicios turísticos hoy presenta un panorama distinto, pues la mayoría de las embarcaciones dedicadas a los recorridos por la ría ya cumple con los protocolos de seguridad exigidos por la Capitanía de Puerto.
La regularización en los servicios ha sido gradual, luego de más de un año de inspecciones, llamados de atención y supervisiones constantes en los puertos de Río Lagartos, Las Coloradas y San Felipe, donde diariamente operan decenas de lanchas que ofrecen recorridos para observar flamencos, visitar las charcas rosadas y conocer el hábitat natural de los cocodrilos.
Hace aproximadamente dos años, la exigencia de la Capitanía de Puerto generó inconformidad entre los conocidos como “flamenqueros”, quienes consideraban excesivos los requisitos para continuar prestando el servicio.
Regularización gradual
La inconformidad llegó al grado de ocasionar el bloqueo del crucero que comunica a los puertos de la costa oriente, debido a que apenas la mitad de las embarcaciones cumplía con la normatividad vigente y muchas operaban con certificados de seguridad vencidos desde hacía varios años.
Luego de diversos accidentes ocurridos en el mar y las amonestaciones hechas a capitanes sorprendidos laborando bajo los efectos del alcohol, las autoridades marítimas reforzaron la vigilancia y comenzaron a exigir el cumplimiento estricto de los protocolos establecidos para la navegación turística.
Como resultado de esas acciones, alrededor del 80% de las embarcaciones regularizó su situación durante los primeros meses de las inspecciones.
Mayor cumplimiento
Actualmente, según se averiguó con personal de la Capitanía de Puerto, el cumplimiento de la normatividad se acerca prácticamente al 100%.
Entre las medidas que hoy aplica la mayoría de los prestadores de servicios destacan la actualización de la documentación, la contratación de pólizas de seguro vigentes, el respeto a la capacidad máxima autorizada de pasajeros, la entrega obligatoria de chalecos salvavidas a cada ocupante y la restricción de maniobras que impliquen exceso de velocidad durante los recorridos.
Personal de la autoridad marítima señaló que las verificaciones se reanudaron hace unos días y que son pocos los operadores que aún tienen pendientes algunos de los trámites.
Menos quejas
En la mayoría de los casos, los prestadores de servicios ya realizaron el pago de sus pólizas de seguro, aunque todavía esperan la entrega de la documentación correspondiente y concluir la renovación del certificado de seguridad marítima para cumplir plenamente con la normatividad.
Otro cambio que ha comenzado a notarse es la disminución del hostigamiento a los visitantes en el acceso principal a Río Lagartos. Durante varios años, ésta fue una de las principales quejas tanto de turistas como de las propias agrupaciones de lancheros, debido a que algunos operadores abordaban a los viajeros desde su llegada al puerto para ofrecer recorridos y negociar tarifas.
Aunque erradicar esa práctica ha resultado complicado, prestadores de servicios y autoridades reconocen que actualmente son menos frecuentes los reportes por ese motivo.
