Si bien los casos reportados hasta ahora son pocos, las recientes hospitalizaciones asociadas al consumo de fentanilo en Yucatán representan una señal de alerta que no debe minimizarse, advirtió Víctor Roa Muñoz, ex director del Centro de Integración Juvenil (CIJ) en el estado y especialista en temas de adicciones.
Luego de informar acerca de tres personas hospitalizadas en la entidad por aparente consumo de esta sustancia, consideró que por ahora podría tratarse de “casos aislados”.
Sin embargo, subrayó la importancia de analizar el historial y patrón de consumo de cada paciente antes de emitir conclusiones definitivas.
Roa Muñoz señaló que tampoco puede descartarse la existencia de otros casos que no estén siendo detectados por las autoridades sanitarias, debido a que algunas intoxicaciones podrían llegar a distintos centros de atención médica sin quedar registradas de manera específica.
“Puede haber otros casos que llegan a diferentes centros de atención y que no se reportan”, apuntó.
A ello se suma otro factor que, de acuerdo con el especialista, merece especial atención: la posibilidad de que drogas con una mayor circulación en el estado, como la metanfetamina o “cristal”, estén siendo mezcladas con otras sustancias, entre ellas el fentanilo, sin que los consumidores necesariamente lo sepan.
Intoxicaciones por fentanilo
El fentanilo es un opioide sintético de alta potencia, relacionado con miles de muertes por sobredosis en países como Estados Unidos, principalmente por su mezcla con otras drogas ilícitas. Su presencia inadvertida incrementa el riesgo de intoxicaciones severas y complicaciones médicas.
Tras los recientes reportes, Roa Muñoz consideró que todavía no es posible asegurar que sea parte del mercado regular de drogas en Yucatán o del consumo habitual en la entidad.
“Sería prematuro afirmar que esta sustancia ya forma parte del menú de los consumidores”, refirió.
El especialista sostuvo que los casos reportados deben asumirse como una advertencia para reforzar estrategias de prevención y atención, especialmente entre jóvenes y personas en situación de vulnerabilidad.
También insistió en la necesidad de fortalecer las acciones preventivas, impulsar la detección temprana de adicciones y ampliar la capacidad de atención institucional, tanto en infraestructura como en personal especializado, para ofrecer tratamientos oportunos e integrales.
