La informalidad y la disponibilidad de energía son dos de los principales pendientes que enfrenta Yucatán ante la transformación de su estructura productiva y la llegada de nuevas inversiones, reconoce Ermilo Barrera Novelo, secretario de Economía y Trabajo en entrevista con el Diario.
Si la ocupación laboral presenta indicadores positivos, la informalidad representa uno de los principales pendientes de la economía yucateca. El secretario reconoce que alrededor del 59% de la población ocupada se encuentra en condiciones de informalidad. “Hay un reto en la informalidad, es un reto histórico en el Estado, que lleva años sucediendo y que no se ha podido atender completamente”.
La estrategia gubernamental, explica Barrera Novelo, contempla capacitación empresarial, apoyos y herramientas de trabajo para quienes estén dispuestos a incorporarse a la formalidad, además de acompañamiento durante el proceso.
Uno de los obstáculos, reconoce, es la percepción de que formalizarse necesariamente implica reducir los ingresos. “Estamos intentando demostrarles que no es necesariamente cierto. Una vez que te pasas a la formalidad puedes ampliar tus ingresos, puedes tener más clientes, pues inclusive facturar, entonces poder tener clientes nuevos empresariales”.
El funcionario sostiene que, pese a algunos reportes que apuntan a un aumento de la informalidad, el indicador se ha mantenido alrededor de los mismos niveles de los últimos años.
En los mismos umbrales
“En realidad, nos mantenemos muy similar a la cifra de los últimos años en un 59% de tasa de informalidad aproximadamente. Hemos estado en algunos otros años anteriormente hasta un 61%. Siempre hemos estado más o menos en los mismos umbrales de informalidad. No se demuestra un crecimiento en la informalidad en esta administración”.
Barrera Novelo indica que el Instituto Yucateco de Emprendedores desarrolla programas específicos, entre ellos los hubs de emprendimiento, mientras que desde la Secretaría se busca incorporar a las micro, pequeñas y medianas empresas a cadenas de valor nacionales e internacionales.
La llegada de grandes inversiones, señala, puede convertirse en una oportunidad para las empresas locales mediante ferias de proveedores y encuentros de negocios.
“Cuando traemos a estas nuevas empresas a invertir, hacemos ferias de proveedores y encuentros de negocios donde las empresas orgullosamente yucatecas pueden aprovechar la llegada de estas grandes empresas que vienen a invertir a nuestro estado”.
Según el secretario, las exportaciones estatales han registrado un crecimiento superior a 11%, con avances en la incorporación de empresas locales a mercados internacionales.
Cifras récords
“Estamos teniendo cifras récords que nos llenan de orgullo y ¿cómo lo estamos logrando? Gobierno y el estado está acompañando empresas desde un acompañamiento técnico hasta un acompañamiento comercial brindándoles espacios en ferias internacionales para que puedan promoverse”.
Barrera Novelo reconoce que buena parte de la actividad económica yucateca continúa concentrada en el sector terciario, particularmente comercio y servicios. En el interior del Estado, sin embargo, asegura que comienza a observarse un comportamiento diferente con el crecimiento de las actividades del sector primario.
El secretario destaca un incremento de 13.9% en el sector primario, que atribuye a programas de apoyo al campo, incorporación de energías renovables y apertura de mercados internacionales.
Estrategia exportadora
La intención es que el campo no sólo produzca para el mercado local o nacional, sino que forme parte de una estrategia exportadora.
Para el gobierno estatal, atraer empresas no garantiza por sí mismo el éxito económico. El otro componente indispensable es contar con trabajadores capaces de ocupar las plazas que demandarán las nuevas industrias.
Por ello, la estrategia de inversión se acompaña de nuevas instituciones educativas y programas de capacitación. El secretario menciona la llegada de tres nuevas universidades públicas (Rosario Castellanos, Universidad del Mar y Universidad de la Salud) y dos privadas (Unitec e Ibero). A esto se suman becas, cursos y programas de capacitación destinados a preparar a trabajadores yucatecos para incorporarse a las nuevas industrias.
Otro de los factores que condicionan el desarrollo económico de Yucatán es la disponibilidad de energía.
Ante los problemas de suministro y los apagones que han afectado a empresas y comercios, la Secretaría de Economía y Trabajo señala que su participación se centra principalmente en acompañar las inversiones y coordinarse con la Agencia de Energía del Estado.
“Eso (las afectaciones por apagones) se atiende, sobre todo, desde la Agencia de Energía del Estado. Lo que hacemos desde la secretaría es el acompañamiento permanente y buscando impulsar también la llegada de inversiones en el sector energético”.
El objetivo, según explica, es que Yucatán deje de depender de la energía producida en otras entidades. Actualmente, alrededor de 33% de la energía que consume el Estado proviene de otras entidades, lo cual genera costos adicionales y presiona la infraestructura de transmisión.
En ese contexto, el funcionario destaca que 2028 es la fecha planteada por el gobierno estatal para alcanzar la autosuficiencia energética.
La estrategia de atracción de inversiones, sostiene el secretario, ya comienza a reflejarse en recursos concretos.
Durante el primer semestre de 2026, Yucatán captó cerca de 190 millones de dólares de inversión extranjera directa, cifra que, según Barrera Novelo, es prácticamente igual a la registrada en el mismo periodo del año anterior.
Las más de 80 empresas con las que actualmente se negocia son mayoritariamente nacionales, alrededor de 60%, según el funcionario. El resto corresponde a compañías de Estados Unidos, Canadá y Asia.
La distribución territorial tampoco estará concentrada exclusivamente en Mérida. La planta de semiconductores se instalará en Kanasín; una empresa de logística y distribución llegará a Umán; compañías de manufactura de componentes del sector energético se ubicarán en Progreso y se busca orientar inversiones de alimentos y bebidas hacia Valladolid.
Los proyectos comenzarían este año con la construcción de naves industriales y parques, mientras que su operación se prevé entre 14 y 18 meses después.


