MÉRIDA.— El regreso a clases devolvió al centro de Mérida y otras zonas de la ciudad su ritmo habitual, con largas filas en paraderos del sistema Va y Ven, autobuses saturados e intenso tránsito vehicular en las primeras horas de la mañana.
El retorno de miles de estudiantes a las aulas ocasionó que la circulación avanzara con lentitud en distintos puntos del primer cuadro.
La situación también se hizo evidente en las inmediaciones de escuelas de colonias y fraccionamientos como Chenkú, donde aumentó la presencia de vehículos y familias durante el inicio de la jornada escolar.
Largas filas en paraderos de Va y Ven
El mayor impacto del regreso a clases se observó en el transporte público. Por ejemplo, en la calle 56 entre 61 y 63 las filas de usuarios alcanzaron varios metros y generaron esperas prolongadas para abordar las unidades.
Una situación similar ocurrió en la calle 63 entre 56 y 58, donde los autobuses salían a su máxima capacidad, mientras decenas de pasajeros permanecían en las aceras en espera del siguiente camión.
Entre mochilas, uniformes y traslados apresurados, el inicio del ciclo escolar evidenció nuevamente la alta demanda del transporte colectivo durante las primeras horas del día.

Regreso a clases y el intenso tránsito en las calles
El regreso de los estudiantes a las aulas puso de manifiesto el reto de movilidad que representa el fin del receso vacacional para las principales vialidades de la ciudad.
Con el reinicio de las actividades escolares, el transporte público y las calles de Mérida recuperaron el flujo característico de los días hábiles, aunque con mayores tiempos de espera y circulación lenta en algunos sectores.





