Si Mérida quiere ser una ciudad más amigable con la bicicleta, el transporte público y los peatones, debe dejar de privilegiar la infraestructura para el automóvil y armonizar su marco normativo con la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial y la NOM-004-SEDATU-2023, advierte Eduardo Monsreal Toraya, representante del Observatorio de Movilidad en Yucatán.
“Es importante que tanto la Dirección de Desarrollo Urbano como la Dirección de Obras Públicas del Ayuntamiento de Mérida ya incorporen en sus criterios de diseño de obra pública y de evaluación de licencias de urbanización los lineamientos establecidos en la NOM-004-SEDATU-2023, donde se abordan también aspectos relacionados con la infraestructura verde (arbolado urbano, jardines de lluvia, áreas permeables, etcétera)”, señala.
En entrevista con el Diario sobre las acciones que Mérida requiere en un corto y mediano plazo para volverse una ciudad más amigable con otros tipos de movilidad, además del auto, el experto precisa que en el ámbito normativo se requieren varias reformas de leyes existentes, así como la creación de nuevas normativas:
- Reforma a la Ley de Tránsito y Vialidad y a su reglamento correspondiente que esté plenamente armonizado a los principios de la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial, incorporando nuevas disposiciones sobre los vehículos eléctricos de movilidad personal en función de la velocidad, masa y dimensiones.
- La expedición de los reglamentos de las Leyes de Movilidad y Seguridad Vial del Estado y de la Ley Estatal de Asentamientos Humanos. También se requiere una reforma al Reglamento de la Ley de Desarrollos Inmobiliarios, procurando que esté debidamente armonizado a los lineamientos de la NOM-004-SEDATU-2023 sobre estructura y diseño para vías urbanas.
- La creación de una Norma Estatal de Construcciones, a fin de que los municipios que no cuenten con Reglamentos para Construcciones dispongan de lineamientos de diseño de edificios y espacios públicos que desalienten el uso del automóvil, y brinden facilidades para moverse en bicicleta, mototaxi y transporte público.
Presupuesto
En el ámbito presupuestal indica que deben considerarse partidas específicas para la construcción, la ampliación y la rehabilitación de banquetas.
“Todos los ayuntamientos tienen la obligación de construir y dar mantenimiento a la calle en su totalidad, por lo que es inadmisible que los municipios renuncien a su obligación de dotar banquetas en óptimas condiciones”.
“De la misma manera en la que emprenden campañas de bacheo y repavimentación de arroyos vehiculares, también deben llevar labores de mantenimiento y reconstrucción de banquetas”, afirma el experto.
Monsreal Toraya remarca que a corto plazo los ayuntamientos deben destinar partidas específicas para construcción, ampliación y rehabilitación de banquetas, rampas e isletas de refugio peatonal, con programas de mantenimiento tan sistemáticos como el bacheo, y eliminar barreras arquitectónicas en colonias y fraccionamientos fuera del Periférico.
Asimismo, opina que se debe atender las vueltas derechas continuas porque, si bien permiten “desahogar” el tránsito vehicular en intersecciones semaforizadas, el flujo continuo de automóviles que giran a la derecha impiden que los peatones puedan completar el cruce peatonal aun cuando éstos tienen la luz verde.
En ese sentido, subraya pertinente el rediseño de las vueltas derechas continuas, mediante la reducción de radios de curva en esquinas y de ser posible acompañarse de isletas de refugio peatonal y pasos de prioridad peatonal (similares a las existentes en el crucero del monumento a la Gonzalo Guerrero).
El especialista insiste en que la NOM-004-SEDATU-2023 sobre estructura y diseño para vías urbanas se consideran diversos diseños de reductores de velocidad en función de la velocidad que se registra en una calle y la velocidad a la que se desea que circulen los vehículos en esa vialidad.
“En carriles de prioridad ciclista y para transporte público deben instalarse cojines reductores de velocidad y en las ciclovías deben considerarse vados reductores de velocidad para inhibir que los motociclistas las usen como atajo”, explica.
Otras de las medidas que se contemplan para vías terciarias son rediseños de banquetas con la construcción de las conocidas “orejas” en esquinas, así como chicanas y e isletas de refugio peatonal, recuerda.
El entrevistado reitera que debe retomarse la construcción de nuevos pasos de prioridad peatonal, especialmente en las colonias y fraccionamientos al exterior del Anillo Periférico donde hay grandes rezagos de estos elementos urbanos que cumplen también la función de moderar la velocidad, también la construcción, ampliación y rehabilitación de banquetas, rampas e isletas de refugio peatonal.
Para que Mérida en un corto y mediano plazo sea una ciudad más amigable con otros tipos de movilidad, además del auto, también se necesitan cruces seguros en puntos de Transbordos de Rutas, mediante la rehabilitación y ampliación de banquetas, andadores peatonales, construcción de pasos de prioridad peatonal, semáforos peatonales y reductores de velocidad, como acciones inmediatas, recalca.


