A cinco años de que se puso de moda el término “nearshoring”, “México ha hecho muy poco” para aprovecharlo y hoy está “bastante frenado”, en buena medida por la incertidumbre en torno a la revisión anual del Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y la falta de condiciones básicas como energía, agua, talento y estado de derecho.
Así lo afirmó Francisco Javier Fuentes Urbieta, profesor del área de dirección de operaciones del Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas (Ipade).
A pesar de la situación geográfica de México, en especial Yucatán, se desaprovecha esta gran oportunidad.
“Creo que tenemos que dejar de hablar y ponernos a trabajar. Tenemos todo para seguir adelante, pero no lo estamos aprovechando”.
“Se ha dicho siempre, ¿qué darían los japoneses por estar en la posición geográfica de México con los recursos de México? Aquí de Yucatán y Veracruz con sus puertos, sería una locura para ellos”, señaló.
Se aprovecha menos del 10% del potencial
Fuentes Urbieta estimó que es mucho menos del 10% de lo que se podría aprovechar, porque “también hay mucha incertidumbre por cómo va a quedar el tratado de Estados Unidos, Canadá y México. Entonces, de manera natural muchas inversiones se detienen hasta ver lo que pasará”.
En entrevista con Diario de Yucatán al terminar su conferencia “Melter-Som Competitividad Nearshoring y Estrategia de Operaciones”, que ofreció en días pasados en Mérida a empresarios locales y socios del Ipade, el especialista recalcó que no hay seguridad de “cómo van a quedar las cosas”.
Se esperan muchas inversiones el próximo año, en especial por las elecciones en noviembre próximo en Estados Unidos y en México en junio de 2027. Como se recordará, a raíz de la pandemia del Covid-19 en 2020 muchas empresas, fábricas y la industria mundial fueron afectadas, lo que dio paso al “nearshoring”, una estrategia que consiste que una empresa traslada sus procesos de producción o servicios a un país cercano geográficamente y con una zona horaria similar a la de su mercado principal.
Dijo que este modelo es una gran oportunidad para la economía de México.
Cuatro factores que desaprovecha el país
Al entrar en detalles sobre los cuatro factores principales desaprovechados en el país, el experto hizo un análisis para un mejor aprovechamiento.
La primera es un abasto de energía suficiente, barata y estable, que no la hay en términos generales, enfatizó.
La segunda es agua. En este rubro, Fuentes Urbieta dijo que “si te vas al tema de centros de datos, ya no sigue la manufactura, pero sobre todo centros de datos, que ahora es lo que está creciendo en Estados Unidos, la exportación mexicana”.
“Lo que sustituye la baja en autopartes y automóviles, sobre todo automóviles, es el crecimiento de servidores, de equipo de cómputo y eso está todo orientado a los centros de datos”.
“Podríamos tener un crecimiento brutal ahí, pero ¿qué necesitan los centros de datos? Mucha agua”.
El tercero es personal preparado, “ya un poquito menos porque la tecnología va mejorando, pero necesitan energía, consumen energía de una manera brutal y necesitan más gente”.
“En muchos lugares en México, las empresas no están encontrando los ingenieros y la mano de obra capaz para sustentarse en inversiones”.
El cuarto es el estado de derecho en México. El experto apuntó que es importante y frena el aprovechamiento del “nearshoring”.
“Y la prueba de eso es que en el tratado modernizado con Europa, que se acaba de aprobar hace unos poquitos meses. Hay una cláusula que dice que cualquier controversia comercial se va a definir, a resolver con un proceso de arbitraje de paneles del tratado”.
“No se van a meter en los tribunales de México. Y eso es por algo. No hay confianza. ¿Por qué firmó el tratado? Porque una de las cosas que les conseguimos en cualquier controversia se dirimirá de esta manera y no de otra, fuera del país”, precisó.
Advierten: las oportunidades que pasan no regresan
“Estamos aprovechando menos del 10% del potencial del ‘nearshoring’; las oportunidades que pasan no regresan”, reiteró.
Además, Fuentes Urbieta añadió que se suman las elecciones en puerta en Estados Unidos y México.
“Entonces, lo que razonablemente está pasando es que hay un acuerdo, en términos de Estados Unidos, vamos a patear el balón un año más. Vamos a dejar las condiciones un año más, sí, mejorando dos, tres cositas. Vamos a pasar los temas políticos aquí y allá y el año que viene ya que tengamos el campo tranquilo en ese sentido, y ahora sí ponemos algo más estable”, opinó.
Ante lo planteado, el especialista manifestó que es un hecho que en México está “bastante frenado” en el “nearshoring”, y eso obviamente es oportuno para otros países.
“Claro, el propio Estados Unidos, y cuando queramos entrarle de lleno, quizás ya no lo alcancemos. Ahí se arriesga. Las posibilidades que se pierden, y no vuelven”, expresó.
“Y de hecho, el consumidor de allá y la gente de allá nos ve como muy buenos. Entonces, hay que aprovechar eso. Si tenemos buen posicionamiento allá, tenemos estructura industrial que ellos no tienen. Pero ahí está la chamba, es lo que hay que hacer, ponernos a chambear en estos puntos ya planteados”, puntualizó.— DAVID DOMÍNGUEZ MASSA
