Yucatán atraviesa una transformación profunda de su pirámide poblacional, pues la población está envejeciendo
Las personas de 60 años y más ya representan el 14.7% de la población estatal, frente al 12.4% de 2020, mientras la niñez de cero a 14 años cayó del 23.8% al 20% en el mismo período, de acuerdo con la Encuesta Intercensal 2025 del Inegi, advierte Jorge Carlos Regla Villanueva, psicogerontólogo, docente universitario e innovador social.
“Esta dinámica demográfica evidencia que la sociedad yucateca está cambiando. Más allá de cuántas personas mayores habrá, la pregunta es: ¿estamos preparados para una sociedad en la que las personas viven cada vez más años?”.
“Vivir más no significa automáticamente vivir mejor. Alcanzar edades avanzadas constituye un logro innegable de la salud pública, la medicina y la extensión de las condiciones generales de vida”.
En este escenario emerge un obstáculo estructural: el edadismo, la discriminación por edad, recalca.
La edad, tercera causa de discriminación en el mundo
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se trata de la tercera causa de discriminación en el mundo.
En entrevista con el Diario, con motivo de la conmemoración del Día Internacional de las Personas Mayores, que es cada 1 de octubre, Regla Villanueva expone que esta situación de que Yucatán envejece adquiere un sentido para pensar como una oportunidad de cuestionarse qué modelo de sociedad se desea diseñar para nuestras propias vidas futuras.
El especialista pregunta: “¿Estamos preparados para una sociedad más longeva?”, al conocerse que los datos más recientes de la Encuesta Intercensal 2025 del Inegi confirman esta transformación profunda en la pirámide demográfica del estado.
Estas cifras, señala, muestran que las personas de 60 años y más representan en la actualidad el 14.7% de la población de Yucatán, un incremento notable frente al 12.4% registradas en 2020.
El porcentaje de niños Yucatán cayó en cinco años
Al mismo tiempo, la proporción de la niñez de 0 a 14 años cayó del 23.8% al 20.0% en el mismo quinquenio.
Este giro intergeneracional se sintetiza en la edad mediana del Estado, que aumentó de 30 a 32 años en apenas cinco años (eso refleja la tendencia nacional, donde la edad mediana también alcanzó los 32 años).
La edad y la calidad de vida
No obstante, agrega que la prolongación de la longevidad no garantiza la calidad de vida ni el bienestar social.
En Yucatán conviven realidades sumamente diferentes. Por un lado, existen personas mayores autónomas que continúan integradas al trabajo, estudian, participan de manera activa en sus comunidades y ejercen labores de cuidado.
Por otro lado, un segmento considerable enfrenta situaciones desproporcionadas de pobreza, aislamiento, barreras de acceso a servicios y discapacidad.
De hecho, el experto hace notar que las cifras del Inegi indican que el 5.3% de la población estatal vive con alguna discapacidad, siendo la edad avanzada la causa directa del 26.5% de los casos y las enfermedades el 46.4%. Las brechas históricas se manifiestan especialmente en el ámbito educativo.
Analfabetismo
Aunque la tasa de analfabetismo general disminuyó en Yucatán, todavía afecta al 12.6% de la población de 60 a 74 años y se eleva drásticamente al 21% entre las de 75 años y más. Sorprendentemente, del total de personas analfabetas en el estado, el 60.8% pertenece al grupo de 60 y más.
A estas brechas considera que se suman las marcadas desigualdades territoriales entre zonas urbanas y rurales, así como barreras culturales y lingüísticas.

En un estado donde el 21.4% de la población habla alguna lengua indígena (predominantemente la maya), los servicios y la información pública continúan operando con frecuencia bajo esquemas que ignoran esta diversidad.
Hay varias formas de envejecer
El entrevistado menciona que, por todo ello, resulta indispensable hacer énfasis que no existe una sola forma de envejecer, sino múltiples maneras influenciadas por la economía, el género, la etnicidad y el territorio, que condicionan accesos a servicios y oportunidades.
“¿Quién nos cuidará cuando necesitemos cuidados?”, se pregunta. Y responde:
“Uno de los mayores desafíos del envejecimiento en Yucatán y México es atender a las personas que pierden autonomía para realizar actividades de la vida diaria. Cuando esto ocurre, la respuesta recae principalmente en las familias, ante la falta de un sistema público integrado de cuidados”.
Cuidadoras de personas mayores
El entrevistado revela que, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el 98.6% de las personas mayores que requieren asistencia depende solo de cuidadoras familiares no remuneradas.
El cuidado tiene además un marcado rostro femenino: las mujeres representan el 60% de quienes hacen cuidados no remunerados en América Latina y 57% en México, donde tienen una edad promedio de 45 años.
Se estima que en el país pueden dedicar hasta 20 horas semanales adicionales al cuidado pasivo o supervisión continúa.
Por tal motivo, abordar el envejecimiento en Yucatán obliga a discutir abiertamente quién cuida, bajo qué condiciones se cuida y quién asume los costos económicos y de vida del cuidado.
Reto ante el aumento de la longevidad

El catedrático universitario opina que el reto de construir una sociedad para todas las edades y el incremento de la longevidad obliga a revisar la infraestructura de las ciudades, la calidad de sus servicios públicos y la forma en que la sociedad se relaciona con las personas mayores.
“Es importante cuestionarnos ¿contamos con transporte público verdaderamente accesible?, ¿nuestras calles y espacios públicos permiten el tránsito seguro de personas con movilidad reducida?”
“¿Existen alternativas comunitarias de atención?, ¿pueden las personas mayores seguir trabajando si lo desean? y ¿son escuchadas en la toma de decisiones que afectan su vida cotidiana?”.
Actitudes edadistas contra las personas mayores
Regla Villanueva indica que, según estudios, una de cada dos personas en el mundo sostiene actitudes edadistas contra las personas mayores.
El edadismo actúa como un determinante social que deteriora la salud física y mental, limita la autonomía y genera costos para toda la sociedad.
Yucatán envejece, la pregunta pública ya no es si este cambio ocurrirá, sino qué medidas e infraestructura construiremos frente a esta nueva realidad, remarca el especialista.
Población estatal
Se registra un aumento de la población mayor, según la Encuesta Intercensal 2025 del Inegi.
14.7%
Representa a las personas de 60 años de edad y más en Yucatán, indica el estudio.
12.4%
De este sector se registró en 2020, por lo que hubo un crecimimiento del 2.3%.
23.8%
Cayó la niñez de cero a 14 años de edad en el mismo período de la investigación.
20%
En esta población de menores de edad se registró un decremento del 3.8%.
POR DAVID DOMÍNGUEZ MASSA




