Especialista recomienda utilizar repelentes certificados, evitar la acumulación de agua en recipientes y remover la maleza crecida
Especialista recomienda utilizar repelentes certificados, evitar la acumulación de agua en recipientes y remover la maleza crecida

  • Especialista recomienda utilizar repelentes certificados, evitar la acumulación de agua en recipientes y remover la maleza crecida

El aumento en la cantidad de mosquitos en las últimas semanas es consecuencia de las lluvias que se han estado registrando en el mismo período, por lo que hay que tener a la mano el repelente, ya que así seguirá incluso en los meses de invierno, pues con el cambio climático y otras situaciones ambientales, las precipitaciones pluviales ya no tienen una temporada establecida, y mientras haya lluvia y un ambiente caluroso habrá mosquitos.

Este es el pronóstico del profesor investigador y responsable del laboratorio de arbovirología del Centro de Investigaciones Regionales (CIR) “Dr. Hideyo Noguchi” de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), Julián García Rejón, quien señala que desde hace unos 15 días se comenzó a sentir la plaga de insectos, la cual es normal porque está asociada con la cantidad de lluvia que ha caído.

Apunta que octubre suele marcar el fin de la temporada de ciclones y de lluvias, pero en la actualidad con los cambios ambientales y fenómenos como “El Niño”, han ocasionado alteraciones, y como se prevén más lluvias también habrá más mosquitos, y con ello más riesgo de transmisión de enfermedades como dengue, chikungunya y zika.

El especialista asegura que esto ya se refleja en el boletín epidemiológico del gobierno. En la Península, hay un aumento de casos en Campeche y Quintana Roo, y no descarta que suceda lo mismo en Yucatán.

Iglesias y cementerios

Con la cercanía de la época de finados alerta que hay que ser precavidos, en especial por la cantidad de personas que acuden a las iglesias y los cementerios.

“A los mosquitos les gusta entrar a las iglesias porque se reúnen muchas personas, por lo que tienen alimento disponible, les gusta porque suelen ser un poco oscuras, frescas, los santos tienen vestimentas en las que se esconden y tienen flores que también les sirven de alimento, ya que además de la sangre se alimentan del néctar”. Algo similar sucede en los panteones, dado que las flores que ponen a los difuntos también son fuente de alimento para los vectores y los floreros son un lugar ideal para reproducirse.

Por ello, García Rejón enfatiza que si se va a esos lugares se debe llevar ropa adecuada y repelente, el cual debe ser certificado. Explica que muchos se anuncian con esta certificación, aunque son caseros y en su mayoría no cumplen con su función, lo que da una falsa sensación de seguridad.

“Hay repelentes a base de plantas que son eficientes, pero se ha visto que duran menos tiempo, por lo que hay que leer las instrucciones del producto y aplicarlo las veces que se necesite”.

Resalta que es importante tomar en cuenta que al haber lluvias, cualquier objeto que retenga agua, como un juguete, un recipiente, un bote de basura con orificios e incluso una piedra con sartenejas, pueden ser criaderos de mosquitos, “y hay que evitar que esto suceda”.

Criaderos de moscos

Asimismo, el experto indica que en los jardines de casas, escuelas y parques suele notarse un incremento en la cantidad de mosquitos, debido a que la altura de la hierba impide que se vean recipientes que pueden contener agua y se convierten en criaderos.

Además, si hay flores se alimentan del néctar, que son carbohidratos para ellos, y las hierbas les sirve para reposar y esperar a que pase alguien para alimentarse de las personas. Por tal motivo, hay que remover la maleza.

El experto manifiesta que el clima caluroso y las constantes lluvias hacen que los zancudos estén presentes prácticamente todo el año.

“Somos un estado tropical, entonces las temperaturas no bajan, lo más bajo que se registra en Yucatán son 13 grados y alguna vez 7 grados, cerca de Peto. Los mosquitos bajan su metabolismo cuando las temperaturas son bajas, pero aquí eso casi no sucede. El invierno yucateco es a lo mucho de 16 o 17 grados unos días, y es cuando los mosquitos se guardan, pero apenas va subiendo la temperatura se activan otra vez y vuelven a atacar y transmitir enfermedades”.

Ciclo de vida

De tal manera, no se pueden descartar los males transmitidos por vectores en épocas donde por lo general no hay tantos.

Con uno que haya puede transmitir los virus. García Rejón puntualiza que el ciclo de vida de un mosquito en época de calor puede ser de siete días, desde huevecillo hasta que es adulto, y cuando la temperatura es más baja puede ser de nueve días.

Recuerda que el mosquito suele alimentarse en la mañana y antes del anochecer, “al menos el tipo que circula en la ciudad, que suele ser la especie ‘Aedes aegypti’”.

Respecto a esta especie, el investigador asegura que es un mosquito que está sumamente ligado a los humanos, pues habita en las casas, los patios, las escuelas, los hospitales y en cualquier lugar donde hay humanos.

Por otro lado, el “Aedes albopictus” es una especie un poco más rural, le gustan más las zonas rurales, y ya se ha identificado en la zona de Pisté, en los patios de las casas, y es una especie que también se alimenta por la mañana y la tarde.

Y hay una tercera especie, “Aedes vittatus”, que apenas se encontró hace un par de años en América continental, pues solamente había sido reportada en las islas de América, “pero ya está aquí y está en estudio, porque su biología es un poco diferente. Es más silvestre y se alimenta más de animales que de humanos, al menos hasta ahora”.

El entrevistado detalla que hay otra especie que normalmente no hay en Mérida, del género “psorophora”, que es un mosquito grande, fuerte y robusto, que cuando pica a los humanos duele mucho. Se alimenta de animales grandes como caballos, vacas y venados, y suele encontrarse, sobre todo, en las zonas inundables, en los montes.

Sin embargo, cuando hay ciclones o mucho aire llegan a la ciudad, y es cuando atacan y asustan a la gente por su tamaño. Al ser tan visibles son más fáciles de matar, y como no están acostumbrados a los insecticidas se mueren fácilmente al fumigar.

Ante este panorama de que los mosquitos seguirán pululando entre las personas, la recomendación principal es no olvidar usar y llevar consigo el repelente.