Ante la creciente migración de actividades económicas y trámites al entorno digital, la Universidad Politécnica de Yucatán (UPY) impulsa una agenda centrada en la “democratización de la ciberseguridad” y la preparación de talento especializado frente a los retos de la inteligencia artificial (IA).
Así lo expuso Aarón Rosado Castillo, rector de la UPY y licenciado en Comercio Internacional, durante la ponencia “El futuro de Yucatán en la era de la IA y la ciberseguridad”, impartida como parte de las actividades de la Semana de la Economía Digital.
Durante su intervención, advirtió que mientras las grandes empresas cuentan con infraestructura de protección avanzada, los ciudadanos comunes se han convertido en el blanco principal de los ciberdelincuentes.
Protección
“Imaginen una casa con muros altos, cámaras de seguridad, alambres de púas y un guardia vigilando las 24 horas, mientras que al lado hay una casa con una pequeña cerca”, explicó el experto.
“Un delincuente atacará primero a la más vulnerable. En el entorno digital es igual: la mayoría de los ataques se dirige al ciudadano común que carece de protección”.
Como herramienta de concienciación, el rector recomendó el portal haveibeenpwned.com, sitio que permite verificar si una cuenta de correo electrónico ha sido comprometida en filtraciones de datos.
“Nuestra información y correos electrónicos prácticamente ya son de alguien más”, alertó.
Al abordar el impacto de la IA, el ponente señaló que esta tecnología opera como una herramienta de doble filo.
Por un lado, las organizaciones emplean algoritmos avanzados para la detección de anomalías en tiempo real, predicción de vulnerabilidades y automatización de respuestas a incidentes.
Por otro, los cibercriminales recurren a herramientas autónomas para lanzar ataques sofisticados, generar “deepfakes” (contenidos de audio, imagen o vídeo creados o modificados mediante IA) enfocados en ingeniería social y crear malware mutante capaz de eludir antivirus tradicionales.
Para ilustrar el alcance operativo de la IA, citó el caso de Medvi, empresa fundada por Matthew Gallagher.
Con una inversión inicial de 20 mil dólares y el uso de modelos como ChatGPT, Claude y Grok, la firma alcanzó 401 millones de dólares en ventas en un año ofreciendo tratamientos para la pérdida de peso en línea basados en medicamentos GLP-1, como Ozempic.
Riesgos éticos
Sin embargo, el académico contrapuso los riesgos éticos de este modelo, al recordar que la plataforma enfrentó controversias por la simulación de 800 médicos falsos generados para promocionar el servicio.
Ante este panorama, el rector subrayó la importancia de consolidar la seguridad digital en la entidad aprovechando su posición geográfica y sus proyectos de conectividad.
“Buscamos que Yucatán no sea solo el estado más seguro, sino también el más ciberseguro. Somos un punto estratégico por las conexiones marinas y la infraestructura vinculada al Tren Maya”, afirmó.
Para ello, la UPY mantiene en funcionamiento un laboratorio de ciberseguridad enfocado en la simulación constante de ataques y defensas virtuales. Asimismo, la institución trabaja en tres ejes estratégicos: el desarrollo de talento mediante una academia de ciberdefensa, la modernización de la infraestructura digital con la creación de un Centro de Inteligencia y Resiliencia Digital, y el fomento de un ecosistema de innovación respaldado por un fondo para el desarrollo de ciberseguridad.— Pablo CésarMay Pech
