Con ingenio y creatividad, alumnos de la primaria general “Benito Juárez García”, ubicada en la colonia Esperanza de esta capital, plasmaron con objetos reciclables un mensaje sobre la necesidad de cuidar el medio ambiente y proteger el planeta de crecientes peligros.
Bajo la organización de una comisión que encabeza la licenciada en Educación Primaria Teresa Cervera Carrillo, maestra de sexto grado, doce grupos participaron en un concurso consistente en la elaboración de botes para depositar desperdicios y materiales reciclables.
El requisito medular era que estos depósitos fueran decorados precisamente con productos reciclables, como cartón, plástico, envases “pet” y otros que pueden ser reutilizados y, con ello, reducir el impacto que tendrían al ser arrojados en espacios abiertos.
El mensaje central, que reforzó cada equipo con sus propias palabras, fue: “Pequeñas acciones hacen una gran diferencia. Cuidemos el medio ambiente”. No faltaron los tres elementos básicos: reduce, reutiliza, recicla.
El jurado aplicó cuatro criterios de evaluación:
1) Creatividad. Originalidad e imaginación en el diseño. 2) Mensaje. Claridad sobre el cuidado del medio ambiente. 3) Funcionalidad. Que el bote sea útil, resistente y pueda utilizarse para depositar basura. 4) Reutilización de materiales. Uso creativo de materiales de desecho para darles una segunda vida.
Algunos grupos del mismo grado se unieron para presentar un solo trabajo. Para la calificación se definieron tres bloques. En el primero estuvieron el primer y segundo grados; en el segundo bloque, tercer y cuarto grados, y en el tercer bloque, quinto y sexto grados.
Los ganadores fueron, en ese orden, el segundo A, con un llamativo bote en el que sobresalía el mensaje “Cuida el planeta hoy, es el único hogar que tenemos”; tercero A, que utilizó amplia variedad de productos reciclables, y sexto B, con un recipiente que sobresalía entre los demás por una cabeza de dinosaurio de material reutilizable, diseñado exclusivamente para disposición de desechos orgánicos.
Para mayor funcionalidad de los botes, habilitados sobre tambos metálicos que ya estaban en desuso, la mayoría de los participantes les colocó ruedas. Se permitió que los padres de familia apoyaran en el diseño y decoración de los trabajos, en un esfuerzo conjunto que se plasmó en la presentación.
El jurado subrayó que todos los proyectos eran ganadores, pero solo tres debían recibir los premios, que consistieron en vales de 500 pesos para cada bloque.


