El reto que tiene la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) es construir una justicia incluyente, sino no sería justicia, señaló el ministro Irving Espinosa Betanzo ayer durante la inauguración “Diálogos por la Justicia Abierta” en la Casa de los Saberes Jurídicos del máximo tribunal del país en Mérida.
En un mensaje previo a la instalación de cuatro mesas de trabajo temáticas, Espinosa Betanzo afirmó que cuando se habla de violencia y de discriminación no se habla de un estado de derecho. “Como diría el filósofo argentino Enrique Dussel, se estarían hablando de un estado de no derecho, y eso no tiene nada que ver con la justicia”.
El ministro de la SCJN llegó poco después de las 4 de la tarde a la Casa de los Saberes para el evento y escuchó la demanda de justicia y respeto laboral que exigen trabajadores del Poder Judicial de la Federación del XIV Circuito con sede en Mérida.
Ellos le plantearon en una de sus cartulinas que no tienen miedo a los exámenes de evaluación, sino a la arbitrariedad que podría dejarlos sin trabajo después de muchos años de antigüedad, estudios, capacitación y experiencia.
En entrevista con los reporteros, Espinosa Betanzo respondió una pregunta sobre la protesta que presenció y afirmó que la Corte respeta las opiniones, garantiza la libertad de expresión y mantiene el diálogo porque es lo más importante y fundamental en la búsqueda de soluciones.
Ejercicio
Explicó que vino a Yucatán para participar en este ejercicio de diálogos con la ciudadanía y tener un intercambio de experiencias no solo con la comunidad jurídica, sino también con sectores de la sociedad, incluida la comunidad indígena.
“Queremos conocer qué es lo que espera la ciudadanía, porque hay que entender que este espacio no solamente es para personas del poder judicial, al contrario, está abierto para la participación de todo el público”, precisó.
“Obviamente hay grupos de abogadas, abogados, trabajadores, campesinos, comunidades de los pueblos indígenas. Queremos escuchar cuál es la expectativa que tienen del trabajo que realiza la Corte como máximo tribunal constitucional”.
Destacó que este acercamiento con la gente puede ayudar a la impartición de justicia, porque la democracia se construye entre autoridades y ciudadanos y hay que poner en el centro de actuación a las personas. Agregó que, se debe de impregnar en todos los ámbitos de cualquier autoridad, no solamente de la autoridad judicial. Y por ello realizan este ejercicio democrático de intercambio de experiencias, opiniones y de necesidades.
“Hay que decir que la gente tiene reclamos todavía y que la justicia tiene pendientes con nuestra historia y con nuestro pueblo. Estamos al pendiente de lo que requieran y también de que se cumpla con la alta expectativa que se tiene en esta nueva integración de la Corte”.
¿Cuándo se integró esta nueva Suprema Corte?, pues generó desconfianza por el procedimiento ¿ya revirtieron esto, están ganando la confianza de la ciudadanía, la justicia está llegando realmente a la sociedad?, se le preguntó.
“Yo le podría decir que, antes solamente se elegía a los ministros por parte del Senado, un grupo muy reducido”, justificó.
“Ahora se elige a través del voto libre, secreto y directo. Yo creo que es un primer momento. Claro que no es suficiente eso. Hay que construir día con día a través de las resoluciones de la actuación que tengamos las personas juzgadoras. Esa confianza es como cualquier relación que se establece con cualquier persona de amistad, de fraternidad. Incluso, las relaciones personales hay que construirlas, hay que mantenerlas y como las plantitas hay que regarlas para que vivan todos los días”.
“Yo simplemente quiero decirles que este espacio sirve para construir de manera conjunta la justicia que queremos y que también nos merecemos”, recalcó Espinosa Betanzo durante su mensaje a la asistencia.
“Es muy importante porque en los procesos democráticos se tiene que oír a todas las voces, a todas las personas, a las personas juzgadoras, a los justiciables, a los trabajadores, a los campesinos, a las comunidades indígenas, a los empresarios, a todos”.
“Todos caben en la democracia y la democracia implica diálogo, un diálogo constante y permanente”, insistió.
“Ese es el reto que tenemos nosotros como personas juzgadoras desde la Suprema Corte de Justicia de la Nación hemos asumido el compromiso de construir una justicia incluyente, si no no sería justicia”.
Ofreció que escuchará con atención las voces en las cuatro mesas de trabajo, que tendrían mínimo dos horas de intercambio de experiencias, necesidades y fallas.
Pidió que hablen con libertad para que sea un diálogo genuino sobre la realidad en que está la justicia mexicana.
Antes de retirarse del evento porque tenía que irse de inmediato al aeropuerto, José Alberto Gallegos Ramírez, representante del pleno del Órgano de Administración Judicial de la Suprema Corte, dijo que vino para escuchar las necesidades judiciales y llevará al máximo órgano de justicia la voz de los trabajadores de lo que está ocurriendo en el Poder Judicial de la Federación.
“No sólo es escuchar, hay que atender las necesidades, hay que hacer la tarea”.
Por su parte, la abogada Karina López Regalado, directora general de Atención y Participación, enfatizó que la justicia de puertas abiertas para la comunidad jurídica y la sociedad es para facilitar el acceso a la justicia por medio de las defensoras y defensores y las sentencias refleja la salud, participación y justicia social.
La magistrada presidenta del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura de Yucatán, Erika Torres López, agradeció a la Corte que haya considerado a Yucatán como sede de esta segunda etapa de los diálogos por la justicia porque es un espacio que brinda la oportunidad de encuentro, de escucha, y sobre todo reconocer que la justicia no se puede construir a espaldas de la sociedad.
“Estoy convencida que una institución judicial no solamente debe tener la capacidad de resolver conflictos y emitir sentencias. También debe tener la disposición de escuchar, de conocer las distintas realidades que se viven, comprender las necesidades de las personas y reconocer que no son simples expedientes. Son historias, son personas, son vidas y libertades que requieren una respuesta oportuna”.
Informó al ministro de la Corte que en su presidencia instauró el esquema de participación social “Puertas abiertas, justicia cercana” para tener contacto directo con la ciudadanía y escuchar sus necesidades de atención.
A la fecha llevan 10 ediciones de este ejercicio: seis en el interior del Estado y cuatro en Mérida.
El consejero jurídico del Estado, Gaspar Alemañy Ortiz, manifestó que este evento es una muestra de que la Corte quiere escuchar al pueblo y recordó que antes había poco acceso y usaban un lenguaje técnico. En cambio ahora, hay un acercamiento real y un diálogo que fortalece la confianza hacia el máximo tribunal del país.
En la ceremonia inaugural estuvieron el fiscal Juan León León; el consejero jurídico Gaspar Alemañy Ortiz, y la directora de la Casa de los Saberes Jurídicos, Alondra Gijón Berzunza, quienes dirigieron un mensaje donde el tema central es la apertura de los tribunales para que la justicia sea accesible para todos.
