Incendio le deja pérdidas de entre 7 y $9 millones
Hunab Proyecto de Vida, A.C., que se fundó hace 25 años con la misión de promover la educación ambiental, informó que el incendio que ocurrió anteayer martes y que destruyó parte de las instalaciones del parque Hunab Ceiba Pentandra arrojó pérdidas calculadas entre los 7 y 9 millones de pesos.
Maritza Morales Casanova, fundadora de la organización galardonada a nivel internacional, informó que el incendio en sus instalaciones, ubicadas en la colonia Nuevo Yucatán de Mérida, arrojo pérdidas materiales únicamente y lo que sigue es plantear un proyecto para su reconstrucción.
Explicó que el fuego se originó en un terreno cercano y ocasionó el incendio de una palapa del parque y este se extendió en todo el parque a diversas áreas y quemo mobiliario y equipos de salones.
Maritza Morales indicó en entrevista que a pesar de los hechos seguirán realizando actividades virtuales de educación ambiental durante esta contingencia, seguirá la publicación virtual del periódico “Hunab” y ella se abocará a la recaudación de fondos para reconstruir las instalaciones en las que brindan formación y tenían planeado recibir a más de 3,000 niños en visitas escolares.
Comentó que uno de los planes es terminar de construir la biblioteca que se encuentra a media edificación, para que ahí puedan atender a los niños mientras inicie el proyecto más largo de reconstrucción.
Maritza Morales también indicó que interpondrá una denuncia por los hechos, ya que el incendio no fue una negligencia de Hunab.
En un comunicado, detalló que la organización perdió instalaciones y el mobiliario con el que recibían a los niños de Hunab.
“Con la pandemia las sonrisas de los niños dejaron de ambientar nuestros jardines y palapas pero todos manteníamos la esperanza de reactivarnos con el calendario de la SEP”.
La estructura que se incendió primero, dijo, fue la Palapa del Laberinto de la Cultura del Agua, que mide 11 metros por 15 metros y estaba equipada con iluminación y sonido, la cual servía como bodega temporal donde había cosas de construcción como andamios, bloques, carretillas, y un refrigerador y mil marcos de madera para recaudación.
“En cuestión de minutos el fuego alcanzó la palapa principal, que albergaba los cinco salones de 9 metros por 9 metros cada uno, donde se daban las clases a los niños. Los salones estaban equipados con luz, sillas, mesas, ventiladores, material didáctico, balones imponchables, palas y carretillas que los niños usaban para sus hortalizas… todo se perdió. Podemos decir que el premio de Iniciativa México, el de National Geographic y el de Rolex Awards, apoyos de sedesol, particulares y otros, estaban invertidos en los salones de los niños”.
Entre otros datos el comunicado indica:
“Gracias a Dios nuestra gente y los animalitos están bien, ahora con más tranquilidad y tratando de reflexionar quiero expresarles algunos puntos técnicos y otros de sentimiento humano: El incendio no se inició en Hunab; subiremos evidencias de que se inició en el terreno de enfrente y levantaremos la denuncia correspondiente”.
“No fue un corto eléctrico, pese a ser palapas habíamos recibido donaciones que nos permitieron desde 2016 colocar instalaciones eléctricas con tubos de metal (mucho más caro que hacerlo de forma tradicional ) con esto el riesgo de incendio por corto era casi nulo. Teníamos extintores pero no fue necesario el uso. No tuvimos electricidad, no sabemos la causa, pero cuando corrimos para extender las dos mangueras industriales de 100 metros cada una y de 1.5 pulgadas (como lo planeamos en caso de contingencia), simplemente no teníamos luz”.
“Corrí para cerciorarme que había activado el ‘break’ correcto, pero no funcionó, corrí a la otra esquina del parque donde está el break principal, estaba bien, y por si las dudas lo moví para asegurarme, y en eso, una chica del staff solo gritó ‘no tenemos electricidad, otra vez se fue la luz’. Regularmente se va la luz en la colonia, y si llueve es peor el servicio”.
“Por mi mente solo pasó la resignación de que perderíamos todo lo material y temíamos lo peor, que se extendiera al último edificio, que es la oficina. Todos corrimos para sacar a los animales y después nos acordamos de nuestras únicas 4 computadoras que tenemos para trabajar diariamente y pudimos sacarlas”.
“A los Bomberos, la Policía, el 911, Protección Civil, los vecinos… gracias”.
“¿Qué sigue? Primero está la salud, esta pandemia nos va a alentar la activación de voluntarios, por eso les pido que no nos olviden. El ingeniero y Protección Civil determinarán si hay que demoler los restos estructurales de las palapas, que por los tubos doblados por el fuego, hacen ver que así será. Debemos limpiar los escombros de forma segura, ya lo que queda son cenizas. Necesitamos levantar nuevos salones para los niños, por eso buscaremos donaciones económicas y en especie”.
“Somos una donataria ecológica, así que las empresas que deseen donar pueden deducirlo de impuestos”.
“Pero para construir, debemos apegarnos a las medidas de salud, dictadas por la pandemia. Necesitaremos muchos voluntarios, cuando el gobierno dé instrucciones de que podemos con sana distancia reactivar acciones como el voluntariado, requeriremos de muchas manos y muchos materiales para empezar de nuevo”.
“Sin otro particular por el momento, agradecemos a todos por sus palabras de aliento”, finaliza el comunicado.
Quienes deseen apoyar la obra pueden llamar al 943-13-20 de la oficina de la asociación, o consultar la página web y redes sociales a nombre de la organización.
También pueden donar en la cuenta 17002366746 de Scotiabank a nombre de Hunab Proyecto de Vida, A.C.
La asociación publicará lista de materiales que necesitará, para apoyarla con donativos en especie.— Claudia Ivonne Sierra Medina
Asociación Lo que viene
Maritza Morales Casanova, fundadora de Hunab, habla de los planes a partir de ahora.
Requieren voluntarios
“¿Qué sigue? Primero está la salud, esta pandemia nos va a alentar la activación de voluntarios, por eso les pido que no nos olviden. El ingeniero y Protección Civil determinarán si hay que demoler los restos estructurales de las palapas, que por los tubos doblados por el fuego, hacen ver que así será. Debemos limpiar los escombros de forma segura, ya lo que queda son cenizas”.
Buscarán donaciones
“Necesitamos levantar nuevos salones para niños, buscaremos donaciones económicas y en especie. Somos una donataria ecológica, así que las empresas que deseen donar pueden deducirlo de impuestos”.
Medidas de salud
“Para construir, nos apegaremos a las medidas de salud, dictadas por la pandemia. Necesitaremos muchos voluntarios, cuando el gobierno dé instrucciones de que podemos reactivar acciones”, dijo.
