Retorno a la normalidad
El cambio de gobierno en Estados Unidos al tomar ayer posesión Joe Biden como nuevo presidente es visto con buenos ojos y esperanza por parte de la comunidad de estadounidenses que radican en Yucatán.
Así lo dejan ver las respuestas de varios entrevistados, quienes están contentos con la transición del poder y los hace sentirse orgullosos otra vez de su nacionalidad.
Algunos auguran una mejoría en la relación entre México y Estados Unidos, lo que consideran puede redundar en beneficios económicos para el país y Yucatán en particular. También piensan que pueden aumentar el nivel de confianza y el turismo en la región.
Jennifer Zografos, quien desde hace 16 años radica en el estado, manifiesta que está feliz con el cambio de partido en el gobierno, y siente que vienen mejores tiempos con más seguridad para ella y su familia que radica en Estados Unidos.
Se tendrá una mayor continuidad en el trabajo gubernamental y se tendrán mejores relaciones con otros países y las afrontarán con liderazgo, algo que siente no sucedía con el presidente saliente Donald Trump, al que el mundo no veía como un líder, dice.
Siempre se ha sentido orgullosa de ser estadounidense, pero en los últimos cuatro años se sintió menos orgullosa de serlo, señala. Ahora vislumbra un futuro con más paz, trabajo y seguridad en su país.
La entrevistada indica que es un alivio que esté ahora en el poder una persona preparada y que puede ser vista en el resto del mundo con respeto, que siente no tenía Donald Trump.
Asimismo, piensa que las relaciones entre Estados Unidos y México tendrán un buen rumbo, y que el nuevo presidente dará un mejor manejo a la pandemia, lo que hará que la economía mejore pronto y esto beneficiará a México y Yucatán.
“La forma en que Trump tenía para expresarse de los mexicanos y de la gente de otros países era perjudicial, pero al cambiar esto (como espera suceda), más estadounidenses se sentirán con confianza y bien recibidos en México”.
“Seguramente muchos pensarán en venir a vivir a este país y a Yucatán luego de jubilarse, lo que es bueno, porque ya sea que vengan de visita o para radicar en el Estado gastarán su dinero aquí, invertirán en la compra de terrenos y casas, y eso ayuda a la economía de la región”, afirma.
Andrew Brunswig, quien tiene dos años viviendo en Yucatán, señala que está feliz de que Trump ya no esté en el cargo.
El hombre indica que Joe Biden está en el centro de la política, por lo que es de esperar que su presidencia ayude a moderar a los elementos de extrema derecha en la política estadounidense. También considera que es un cambio positivo y espera que adopte políticas más progresistas que sean beneficiosas para todas las personas, especialmente los inmigrantes y las comunidades afroamericanas.
En relación con el aspecto económico, expresa que Yucatán está bien posicionado para beneficiarse económicamente no solo del aumento del turismo y la migración, sino que también es un lugar ideal para invertir en el desarrollo de tecnologías verdes como la solar y la eólica.
“Veo mucho potencial de crecimiento aquí”, asevera.
Jenny Cranford apunta que el cambio de gobierno es algo muy bueno y un alivio para muchos de los estadounidenses.
“Hemos pasado los últimos cuatro años con un presidente que solo se preocupaba por sí mismo y sus propios intereses, no por los de las personas para las que fue elegido y definitivamente no por los del mundo”, indica.
“Creo que el nuevo gobierno trabajará para ponernos de nuevo en pie económicamente, pero también se tomará en serio la lucha contra la pandemia de Covid-19 que ha dejado 400,000 ciudadanos estadounidenses muertos”, dice.
Estados Unidos es un país muy dividido en este momento, manifiesta, pero considera que el futuro es brillante y la mayoría de los estadounidenses quiere superar “este feo capítulo de nuestra historia”.
Además la estadounidense, quien tiene dos años y medio viviendo en la entidad, indica que desafortunadamente no cree que el nuevo gobierno realmente haga una gran diferencia en México y Yucatán, económicamente hablando.
“Tenemos tantos problemas que abordar que no preveo que tengan mucho impacto aquí”, dice.
Omar Padrón, quien desde hace cinco años vive en Yucatán, comparte que aunque sabe que no todos piensan igual, él está feliz del cambio de gobierno y de que Trump al fin dejó la presidencia.
Se confiesa demócrata y recuerda que cuatro años atrás estaban incrédulos, pues no creían que por un tecnicismo no hubiera ganado una persona que considera estaba más preparada. A pesar de querer que ganara su candidato, dice que cuando es otro el que gana hay el deseo de haberse equivocado y que el ganador les demuestre que es un buen gobernante, pero en este caso no fue así.
“Siempre fue un malandro y cuatrero”, expresa en referencia a Trump.
Ahora siente que con la llegada al poder de Joe Biden se retoma el camino con la experiencia que tiene de haber sido el vicepresidente durante la gestión de Barack Obama, al que considera el mejor presidente de Estados Unidos desde Franklin Roosevelt.
En cuanto a lo económico, cree que las cosas pueden ir mejor y beneficiar a México y a Yucatán.
Él sabe de un proyecto que llevan al cabo el estado de Florida y la entidad para desarrollar un complejo habitacional sustentable, por lo que proyectos que implican ciencia y tecnología como el citado pueden crecer más con el nuevo gobierno que encabeza Biden.
Sara Solari, quien lleva dos años radicando en el Estado, apunta que para ella el cambio gobierno en los Estados Unidos representa un retorno a la normalidad y a la estabilidad.— Iris Ceballos Alvarado
EE.UU. Era Biden
Más de las opiniones de ciudadanos estadounidenses que radican en Yucatán.
Trump y Twitter
Sara Solari dice que durante cuatro años los gobiernos del mundo, los mercados financieros e incluso los ciudadanos de su país han tenido que estar preparados para afrontar cualquier consecuencia que pudiera ocurrir a diario debido a una sola voz en Twitter.
Estresante
“Es agotador y estresante emocionalmente sin importar de qué lado estés. Tal vez ahora podamos regresar a un lugar donde el nacionalismo no es un Dios ante el cual inclinarse y la globalización significa enriquecernos en las culturas y experiencias de nuestros semejantes, sin importar su religión, raza u origen”, dice.
Estabilidad
Destaca que tiene la esperanza de que ahora, con estabilidad en su país de origen, puedan volver a abrir los negocios y empezar a comerciar más con países como México.
