Usan un alcohol muy tóxico para adulterar el licor
El profesor investigador de la Universidad Autónoma de Yucatán y exdirector del Centro de Investigaciones Regionales “Doctor Hideyo Noguchi”, Jorge Zavala Castro, alerta sobre la alta peligrosidad del consumo de aguardiente durante la pandemia del coronavirus Covid-19 porque esa bebida estaría adulterada con un alcohol tóxico como el metanol, conocido como alcohol de madera o metílico que no es para consumo humano.
También dijo que en los recientes casos de personas que fallecieron en Acanceh y la colonia Maya por la ingesta de alcohol adulterado se vio que el aguardiente causó graves daños al sistema nervioso central, hígado y ceguera, lo que le hace sospechar que para adulterar la bebida los proveedores o vendedores usaron metanol, no el alcohol etílico que es el que se mezcla para las bebidas alcohólicas consumibles.
El caso de muertes ocurridas en Yucatán por ingesta de alcohol adulterado es igual al que se presenta en Puebla y otras ciudades mexicanas en esta fase de la pandemia del coronavirus. Analizó esos casos mortales, la mala cosecha de caña en México el año pasado y la alta demanda de alcohol para la preparación de gel antibacterial y para la desinfección en general y concluyó que hay una escasez de alcohol en México. Por ello los productores de aguardientes usan otro tipo de alcohol prohibido. O quizá quien vende la bebida en forma clandestina realiza mezcla sin saber sus grave consecuencias mortales al usar los otros tipos de alcohol como el metanol y el desnaturalizado.
“El metanol es muy tóxico, ataca con rapidez el sistema nervioso central, el sistema óptico y el hepático”, dijo. “En las notas periodísticas sobre los fallecimientos en Yucatán leo que es muy letal el aguardiente, lo que quiere decir que tiene alta concentración de metanol. Es un veneno muy letal lo que están tomando las personas que compran y beben ese tipo de aguardiente en esta cuarentena y período de ‘ley seca’”.
Peligro
El doctor Zavala Castro afirmó que la persona que hoy toma aguardiente comprado en la clandestinidad está jugando a la ruleta rusa, se está jugando la vida por un trago de alcohol o si los doctores logran salvar su vida, vivirá por siempre con ceguera, con daños irreversibles en el hígado y el sistema nervioso central.
Se le preguntó si este consumo clandestino de aguardiente adulterado es consecuencia de la “ley seca” impuesta en el Estado y cree que no es por ese motivo, sino que hay personas que consumen alcohol barato, además esta situación del alcohol adulterado es en todo México porque no hay suficiente alcohol etílico para producir en estos momentos los aguardientes.
“No hay alcohol etílico en el mercado y quienes ven la oportunidad de negocio están vendiendo alcohol metílico o desnaturalizado (isopropílico) y estos dos últimos son altamente tóxicos, peligrosos y causan daños a la salud en forma irreparable”, señaló. “El metanol es de uso industrial y para laboratorios clínicos de investigación, sirve para hacer reactivos, no pueden sustituir al alcohol etílico, pero por ignorancia, por interés económico la gente lo usa para la preparación de bebidas alcohólicas o para gel antibacterial con las consecuencias de dañar la salud de los consumidores”.
Escasez
Además dijo que la escasez de alcohol etílico continuará después de la pandemia porque los ingenios azucareros y productores de alcohol solo producen para atender la demanda de gel antibacterial al 70% como pide la norma de salud mexicana y no hay suficiente producción nacional para atender el mercado de las bebidas alcohólicas baratas.
Por lo tanto, el riesgo de que continúe la venta de aguardiente adulterado es latente en Yucatán y México.
“Lo más recomendable es que todos respeten la ‘ley seca’ en Yucatán y no se arriesguen a beber aguardiente adulterado”, insistió.—Joaquín Chan Caamal
“El aguardiente barato valía $35 la garrafa, pero creo que también ya subió como pasó con todo lo que tiene alcohol precisamente por la escasez. Antes un litro de alcohol valía $15, cuando comenzó la pandemia subió a $45 y en estos momentos debe de estar al doble, si es que lo consigues. Lo mismo pasó con el cubrebocas, valía $10 el sobre, hoy te vale $55 uno y un paquete hasta $150 o $180”.
Los alcoholes metanol y el isopropílico normalmente no se venden a la gente sino a las empresas y laboratorios por los volúmenes que consumen para su trabajo, pero ante la escasez del etílico en el país, empresarios sin escrúpulos ven la oportunidad de negocio, de hacer dinero y generan un mercado negro con el que aumentan el precio que tenían antes de la pandemia.
En esta cuarentena ven la oportunidad de ganar dinero y sacan sus reservas para que vendan a cualquier persona que lo pida, apuntó el investigador.
En la información disponible en internet se puede leer que el alcohol isopropílico es altamente peligroso, es inflamable, produce somnolencia, inconsciencia, afectación a las córneas de los ojos y hasta la muerte. La ingesta de 250 mililitros es de consecuencias mortales. El l metanol también es altamente inflamable y letal, su ingesta puede producir con rapidez ceguera, sordera, afectaciones hepáticas y al sistema nervioso central, entre otros malestares graves.
