La académica de la UNAM Rosaura Martínez subió a recibir un premio portando una playera con la frase “Nos falta 43”

COLÓN (El Universal).— Al recibir de manos del presidente Enrique Peña Nieto el Premio Nacional de Ciencias y Artes, en la categoría de Humanidades, la investigadora de la UNAM Rosaura Martínez Ruiz protestó en silencio por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

La investigadora subió a recibir el premio vistiendo una playera blanca con la leyenda “Nos faltan 43” en la espalda. Recibió de manera cordial el galardón sin realizar ningún comentario sobre el caso de los desaparecidos en Guerrero.

Tras recibir el premio y posar para la fotografía al lado del presidente Peña Nieto, la investigadora caminó a lo largo del templete y regresó a su lugar.

En entrevista, la premiada señaló que “la investigación está cerrada y desgraciadamente los 43 estudiantes de Ayotzinapa fallecieron, pero las investigaciones del grupo de expertos muestran muchas irregularidades, yo creo que el Estado tiene la responsabilidad de aclarar qué fue lo que pasó”.

Intentan evitarlo

“Alguien del staff del presidente me pidió que me pusiera el saco y le dije que no lo iba a hacer, me dijo que no era un lugar para manifestarse y le respondí que no me estaba manifestando, que esta era mi ropa y que iba a subir con ella. Me dijo que no iba a subir y le dije que sí, que sí iba subir”, agregó.

“Era una oportunidad para recordar que esto no está cerrado”, finalizó.

Ayer el presidente Peña Nieto inauguró el edificio del Centro Nacional de Tecnologías Aeronáuticas (Centa) y realizó la entrega del Premio Nacional de Ciencias y Artes en sus versiones 2016 y 2017 a investigadores de diversas divisiones provenientes de todo el país.

El 26 y 27 de septiembre de 2014 se registraron en el municipio de Iguala, Guerrero, hechos violentos que derivaron en la desaparición de 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa por orden del gobierno local vinculado con un grupo del crimen organizado. Los familiares han sostenido que se trató de un “crimen de Estado”.