CIUDAD DE MÉXICO.— Al imponer aranceles a las lavadoras y paneles solares que importa de otros países, Estados Unidos da un duro golpe a México al comenzar la sexta ronda de pláticas para modernizar el Tlcan.
Aunque la medida no es solo contra México, este es el segundo proveedor de lavadoras de Estados Unidos después de Corea del Sur. En el periodo enero-noviembre de 2017, México exportó lavadoras al país del norte por 246 millones de dólares. Mientras que en paneles solares vendió 228 millones de dólares, refieren datos del Buró de Censos estadounidense.
“Es un golpe político y mediático bien pensado, una medida de presión en las negociaciones del Tlcan, porque inteligentemente se buscaron exportaciones de empresas que en su mayoría operan con capital distinto al estadounidense en México”, consideró Manuel Díaz, presidente de Grupo Ei, operadora y consultora en comercio exterior.
Las empresas que mayormente fabrican lavadoras en México y se exportan a Estados Unidos son de capital asiático como LG y Samsung de Corea del Sur; Mabe y Koblenz de capital mexicano; Electrolux de Suecia, Fago de España y Whirlpool de capital estadounidense, refiere información de ProMéxico.
“Es un golpe fuerte en las negociaciones, y también tiene fines electorales. Rumbo a las elecciones intermedias, Trump quiere reiterar su posición de proteccionismo, esto desafortunadamente no augura una negociación exitosa para la sexta ronda”, consideró Alejandro Luna, socio de la firma legal, Santamarina & Steta.
Entre los efectos que contempla Luna están: un alza en los precios de estos electrodomésticos en el mercado estadounidense, lo que afectaría a la demanda y terminaría por orillar a México a buscar otros mercados en Sudamérica, Europa y Asia.
Ayer, el presidente Donald Trump firmó una iniciativa de ley con la que impuso tarifas arancelarias a la importación de componentes usados en tecnología solar y a las lavadoras de ropa grandes, en un intento de ayudar a las fábricas estadounidenses.—EFE y Expansión.
El gobierno dijo que la decisión es parte de la promesa de Trump de poner a las empresas y compañías estadounidenses primero.
La administración impondrá un arancel inmediato de 30% en la mayoría de los módulos solares y se reducirá progresivamente después de cuatro años. Para las lavadoras residenciales, los aranceles comenzarán en 50% y se reducirá progresivamente en tres años.
