Percepción moderada
CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Los consumidores de México moderarán sus compras por la cautela y el deterioro del poder adquisitivo, por lo que se prevé un crecimiento económico inercial no solo para 2018, sino para los próximos dos años también, informó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp).
En su Análisis Económico Ejecutivo semanal, el centro destacó que al repuntar la inflación se deteriora el poder adquisitivo.
Detalló que la liberación de los precios de los combustibles, la depreciación del tipo de cambio por coyuntura externa y por el proceso electoral llevaron la cotización a los 22 pesos por dólar durante algunos momentos, lo que generó que los especialistas corrigieran al alza su pronóstico de inflación a 4% para 2018.
El documento señaló que el alza de precios y la mayor cautela de los consumidores se observa claramente en que la venta de autos en el mercado interno acumula 12 meses consecutivos con variaciones negativas.
Expuso que México se encuentra ante la incertidumbre sobre si sobrevivirá el Tlcan, así como la posibilidad de que los aranceles estadounidenses afecten la dinámica exportadora del país, porque poco más de 80% de las ventas al exterior se envían al mercado de Estados Unidos.
Por ahora, el panorama no revela aumentos fuertes al crecimiento, sino que hay una percepción moderada de que la economía crecerá en promedio 2.24% en 2019 y 2.39% para 2020, es decir, los pronósticos son de que “la economía mantenga un comportamiento inercial e insuficiente para beneficio de los hogares”.
Acentuó que el estimular la inversión productiva da oportunidad de recuperar el poder adquisitivo, crear los empleos suficientes para el país e incrementar la calidad de bienestar, lo cual redundará en una mayor capacidad de consumo de los hogares.
Explicó que el deterioro del poder adquisitivo por el repunte de la inflación, aunado al mayor costo del financiamiento, se refleja en la evolución de indicadores como el de las ventas al menudeo y del sector servicios.
En ambos casos se aprecia un tendencia a la baja a partir de 2017 y, aunque hubo une leve mejoría en meses recientes, el ritmo de crecimiento de los precios al consumidor tardará más de lo esperarado en reducirse, acotó.
