Presentan “plan maestro”
CIUDAD DE MÉXICO (EFE y El Universal).— El equipo del presidente electo de México, Andrés Manuel Ló pez Obrador, publicó ayer el “plan maestro” para convertir la base área militar de Santa Lucía en un aeropuerto civil, lo que tendría un costo de 66,878 millones de pesos (3,530 millones de dólares).
El programa para transformar las instalaciones estaría listo en 24 meses, de acuerdo con el documento.
El futuro secretario de Comunicaciones y Transportes de México, Javier Jiménez Espriú, dijo el miércoles que el 28 de octubre será la consulta para que los ciudadanos decidan cómo solucionar la saturación del actual aeropuerto capitalino.
En esta consulta, que según el próximo presidente será vinculante, los mexicanos decidirán si prefieren que continúe el proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), actualmente en construcción, o prefieren que se mantengan las labores del actual, que estarían complementadas con las de Santa Lucía.
Para que esto fuera posible, habría que construir en Santa Lucía dos pistas, con un costo de unos 7,686 millones de pesos (405 millones de dólares), detalla el “plan maestro”.
Además, el edificio terminal, de 347,400 metros cuadrados, supondría 1,614 millones de pesos (85.1 millones de dólares).
Los hangares de mantenimiento y almacenaje de aeronaves, con una extensión de 231,424 metros cuadrados, costarían 1,601 millones de pesos (84.4 millones de dólares). Mientras que el estacionamiento cubierto tendría un costo de 2,444 millones de pesos (128.8 millones de dólares).
El presupuesto incluido en el plan maestro también incluye las partidas destinadas a otros elementos como la torre de control o un hotel de 310 habitaciones.
Según lo referido por López Obrador, frenar la construcción del nuevo NAIM supondrá perder unos 5,250 millones de dólares ya invertidos en el proyecto.
De acuerdo con la calificadora Moody’s, la consulta propuesta para decidir el destino del nuevo aeropuerto genera incertidumbre sobre el proyecto público más grande del país, en el que están invertidos millones de dólares y deuda.
Además, sería negativo para su calificación crediticia y para el turismo en México, al generar incertidumbre sobre las futuras políticas y planes del sector privado para otros proyectos, agrega.
“De cancelarse el proyecto, afectaría directamente a la inversión y al empleo, y constituiría una oportunidad perdida para mejorar la competitividad en México” señala Moody’s, cuyos analistas añaden que México se encuentra en el lugar número 67 en infraestructura del World Economic Forum en 2018, y que el aeropuerto ayudaría a resanar este agujero en la competitividad.
La cancelación del proyecto también descarrilaría la tendencia positiva que ha presentado el turismo en México, que actualmente es el sexto destino más popular para los visitantes internacionales, habiendo escalado desde el octavo lugar en 2016 y del número 15 en 2013.
