CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— El gobierno de Andrés Manuel López Obrador cedió hoy a las presiones y permitirá a Estados Unidos “devolver” a migrantes extranjeros a México para que esperen durante el trámite de petición de asilo.
Minutos después de darse a conocer la noticia, el consultor jurídico de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Alejandro Alday, explicó que Estados Unidos tomó esta decisión con base en su propia legislación y soberanía.
Respeto a los derechos humanos
“En función de su soberanía e independencia, México respetará sus propias leyes, Constitución y tratados internacionales para dar acogida y recibir algunos de estos migrantes no mexicanos que afrontan el proceso migratorio, a fin de dar protección y respetar sus derechos humanos”.
“Esta medida unilateral pone (a los migrantes) en situación de enorme volatilidad”, apuntó el consultor.
Podrían pedir permiso de trabajo
“Una vez en México, los migrantes podrán solicitar un permiso de trabajo y para nada esta decisión implica que se convierta en Tercer País Seguro para Estados Unidos, en el que se obligaría a los migrantes en tránsito solicitar asilo en México”, aclaró.
Pese a esta explicación, sustentada en la protección de los migrantes, la medida no deja de sorprender y es vista con extrañeza por ciertos sectores mexicanos.
Reciente rechazo de un acuerdo
En primer lugar, porque la ministra de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, rechazó hace un mes que el equipo de López Obrador hubiera llegado a ningún acuerdo con Estados Unidos en este aspecto, como señaló el diario “The Washington Post”.
Además, el anuncio parece parcialmente orquestado, ya que el martes México y Estados Unidos anunciaron en una declaración conjunta inversiones multimillonarias en Centroamérica y el sur de México para fomentar el progreso al tiempo que se frene la migración.
Anuncio de México
Un día después, México anunció con bombo y platillo el fin de su política migratoria de contención y seguridad para pasar a un nuevo paradigma que privilegia el respeto a los derechos humanos de los migrantes y el desarrollo económico en la región.
Respetando así el recién ratificado Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, aprobado el 10 de diciembre pasado en Marrakesh.
“Se cae en el juego de Estados Unidos”
“Se está cayendo en el juego de Estados Unidos de aceptar sus condiciones y sorprende mucho en el gobierno de Andrés Manuel”, opinó la coordinadora del programa de Asuntos Migratorios de la Universidad Iberoamericana en Ciudad de México, Mariana Zaragoza.
A falta de más información, puntualizó la experta, en un principio la medida no beneficia a los migrantes porque México no es seguro y, además, el fin último de ellos es cumplir con el “sueño americano”.
“No toman en cuenta sus deseos”, consideró.
Adicionalmente, en Tijuana ya hay una gran lista de espera de migrantes que desean solicitar asilo en Estados Unidos y se encuentran en albergues bajo condiciones de precariedad.
“Es una bomba de relojería”, aseguró la analista.
Desconocen la cantidad
En la rueda de prensa ofrecida por la Cancillería, Alejandro Alday no supo responder cuántos migrantes que buscan asilo en Estados Unidos aceptarían regresar a México.
“Sobre tiempos y flujos, en este momento es muy aventurado establecer cifras. (…) Tampoco son grandes flujos ni en un solo momento, sino que se hará gradualmente”, puntualizó el consultor jurídico.
“No son deportados”
Desde Washington, el encargado de negocios de la Embajada de México en Estados Unidos, José Antonio Zabalgoitia, precisó que su país no aceptará a deportados por Estados Unidos sino a migrantes que hayan empezado un proceso de petición de asilo ante las autoridades estadounidenses.
