HUIXTLA (EFE).— La nueva caravana migrante que se formó en las últimas horas en Chiapas avanzó ayer unos 18 kilómetros más y descansa ahora en el municipio de Huixtla, mientras el contingente que ya llegó al estado de Veracruz se encuentra cada vez más diezmado.
La caravana en Chiapas, conformada por unos 4,000 migrantes, en su mayoría centroamericanos y haitianos, hizo una escala en el municipio de Huixtla para descansar, curarse las heridas e hidratarse.
Tras llegar a este municipio, el contingente ya avanzó un total de 41 kilómetros tras partir apenas el jueves de Tapachula.
Los extranjeros aprovecharon la hospitalidad de la Iglesia católica para estar seguros bajo su paraguas y no ser detenidos en algún punto de este municipio.
De acuerdo con el sacerdote de la iglesia San Francisco de Asís de Huixtla, Hayman Vázquez, se debe permitir a los migrantes proseguir su ruta porque en el sur del país “no hay trabajo” y, después de tantos meses de esperar, a muchos de ellos se les han terminado los recursos.
Además, consideró que esta nueva caravana está muy bien organizada, por lo que ni las autoridades migratorias ni la Guardia Nacional logrará frenarla.
En Huixtla, además de la comunidad y la jerarquía católica, las autoridades de Protección Civil municipales también han atendido a los miles de migrantes que se han instalado en el centro de la localidad, donde han recibido atención médica y agua para hidratarse.
Eleazar Gustavo García, originario de Honduras, pudo obtener su visa humanitaria que le permitió trabajar durante un año. Sin embargo, según explicó, este documento migratorio se le venció y por ello decidió sumarse a la caravana.
Irma Romero, también hondureña, explicó que viaja con tres niñas en la caravana de migrantes y decidió salir porque no cuenta con recursos para permanecer en Tapachula.
El destino de esta caravana es en principio Ciudad de México, donde buscarán regularizar la situación migratoria, aunque no descartan enfilar directamente hasta la frontera norte, como anunció recientemente el contingente que partió hace casi un mes también desde Tapachula y que hoy se halla en el estado de Veracruz.
Paralelamente, la caravana que en las últimas horas llegó a Veracruz se encontraba ayer viernes avanzando a pie desde la localidad de Loma Bonita hacia el norte de esta región, una de las más peligrosas del país.
Al llegar a Campo Nuevo, unos 10 kilómetros más adelante, los migrantes descansaron para retomar por la tarde la ruta, rumbo a Sayula de Alemán.
Los migrantes lo hicieron, como en días pasados, vigilados por las fuerzas de seguridad y también apoyados por cuerpos médicos.
Según el propio gobierno de Veracruz, en esta caravana, que llegó a congregar en su inicio hace casi un mes cerca de 5,000 personas, estaría ahora conformada por apenas unas 300 personas.
Detienen a 711
La Patrulla Fronteriza de Estados Unidos en el sector San Diego elogió ayer la colaboración de México para detener a 711 migrantes de Brasil, Venezuela y Portugal entre el 23 de octubre y el 9 de noviembre.
Con apoyo de México
En inusual tono, el jefe de la Patrulla en San Diego, Aaron Heitke, declaró que el apoyo de México “continúa desempeñando un papel vital en la lucha contra los contrabandistas que explotan a las personas para obtener ganancias monetarias”.
Agradecimiento
“Les agradecemos su apoyo y continuaremos nuestro esfuerzo conjunto para llevar a estos criminales ante la justicia”, manifestó.
