CHILPANCINGO (EFE).— Estudiantes vandalizaron ayer el exterior de la 35a. Zona Militar en Chilpancingo, capital de Guerrero, en el segundo día de protestas por el octavo aniversario de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Los padres de familia de los 43 desaparecidos encabezaron un mitin afuera de las instalaciones militares, acompañados por activistas aglutinados en la Federación de Estudiantes Campesinos y Socialistas de México, quienes denunciaron que los soldados son los responsables de la desaparición.
Mientras decían sus discursos los jóvenes, algunos de ellos encapuchados retiraron la barricada y los ponchallantas que hay en los accesos principales y efectuaron pintas.
“Fue el Estado”, “Gobierno asesino”, “Nos faltan 43” y “26 y 27 de septiembre no se olvidan”, son algunas frases que pintaron en las bardas.
Al finalizar el mitin los padres se retiraron a los autobuses de empresas privadas que los transportaron, y luego de ello los jóvenes comenzaron a lanzar petardos contra la fachada y al interior del cuartel militar.
No hubo respuesta militar
Los manifestantes lanzaron un camión de una empresa de refrescos contra la puerta de acceso principal, que lograron abrir con el impacto. También lanzaron en repetidas ocasiones petardos al interior del vehículo para intentar incendiarlo, aunque sin éxito.
No hubo respuesta militar a los manifestantes, quienes luego se retiraron en los autobuses en que llegaron.
Las protestas continuarán a lo largo de dos semanas para concluir el 27 de septiembre con un mitin en la ciudad de Iguala, en las estelas colocadas donde fueron localizados asesinados tres normalistas.
La polémica se ha reavivado tras el informe que presentó el 18 de agosto la Comisión para la Verdad, que concluye que fue un “crimen de Estado” y que no hay indicios de que estén vivos.

