GUADALAJARA.- Tras 17 años la Fiscalía General de Jalisco logró detener a Esther Alejandra “A”, acusada de haberse robado a un bebé recién nacido de la Clínica 45 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el año 2005.

El caso fue ampliamente conocido en toda el país, pues en este 2022, 16 años después del crimen, Chavita logró reunirse con sus padres biológicos gracias a la intervención de las autoridades, y a la lucha incansable de la pareja por encontrarlo a salvo.

Sin embargo debido al cambio de nombre y apellidos de la mujer no se había logrado su localización. Pero se obtuvo una orden de aprehensión en contra de Esther Alejandra. Y ayer 13 de diciembre se logró su captura en la calle Torres Quintero y calle Juan Cano, en la colonia Alcalde Barranquitas en Guadalajara, Jalisco.

“Esther Alejandra A. deberá responder por el delito de robo de infante, por lo que se le presume inocente y se le dará ese tratamiento durante las etapas del procedimiento judicial, hasta que no se declare su responsabilidad mediante una sentencia”, informó la Fiscalía por medio de un comunicado. 

Para saber más: A ”Chavita” lo robaron recién nacido en IMSS de Guadalajara: Volverá con su familia

El joven, a quien sus padres Rosalía López y Yasir Macías habían decidido nombrar como Salvador, fue localizado en el municipio de El Salto, en el Área Metropolitana de Guadalajara.

Así se robaron a Chavita en el hospital de Guadalajara

Salvador Macías López “Chavita” tenía apenas 24 horas de haber nacido en la clínica 45 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) cuando el 14 de diciembre de 2005 una falsa enfermera lo robó.

La madre del niño contó que la raptora la engañó diciéndole que llevaría al niño a los cuneros. Sin embargo, muy tarde supo que en esa área no había cuneros, porque la clínica en ese entonces manejaba un programa de alojamiento compartido, donde los recién nacidos debería de permanecer junto a su mamá para que fueran amamantados.

Rosalía, su madre, nunca dejó de buscarlo ni perdió la esperanza de encontrarlo desde aquel día en el que fue sustraído del “Hospital Ayala”, como es conocida la clínica 45 del IMSS.

Después que se publicara en redes sociales una fotografía de como se vería el joven en la actualidad, la pareja recibió una llamada anónima y pudieron dar con el menor. Las autoridades realizaron al menor diversas pruebas genéticas para confirmar el parentesco con sus entonces posibles padres y se demostró en un 99.99 por ciento que Chavita pertenece a dicha familia