PUEBLA (EFE).— Con la fe desbordada y la esperanza de que el Niño Jesús les cumpla sus peticiones, cientos de fieles visitaron al Niño de la Paz y el Bien, una figura de 5 metros de largo y con un peso de media tonelada que se exhibió en el municipio de Ixtacuixtla, Tlaxcala.
Desde el viernes y hasta ayer, los fieles llegaron para venerar y honrar al enorme Niño Jesús que estuvo en la Capilla de Chapultepec, donde familias completas, jóvenes, niños y personas de la tercera edad acudieron a besarle brazos y pies.
Entre las peticiones principales estuvieron el pronto alivio de los enfermos.
Todos los asistentes lo miraban con asombro, debido a sus dimensiones y al pesebre donde reposó la figura, cuyo origen se remite a la alcaldía de Iztapalapa, ubicada en Ciudad de México.
Cómo se creo la figura del Niño de la Paz y el Bien
Abraham Gómez, el escultor, compartió que esta figura “fue creada tras una revelación que tuvo su hermano David en un sueño”.
La primera idea era crearlo de un metro, pero comenzaron a elaborarlo y en el camino cambió el plan y se volvió gigante.
“Se crea a partir de una necesidad muy íntima y muy personal de la familia, es una cuestión de agradecimiento y al sacarnos de una situación muy lamentable que estábamos viviendo, tras la revelación de la creación de un niño en el sueño de mi hermano, pensamos en hacerlo de un metro y nos embargó la emoción y comenzamos a crearlo al tamaño del espacio donde estábamos trabajando”, contó.
Explicó que una vez terminado llegó la anécdota, debido a que no lo podían sacar y tuvieron que derrumbar una parte del techo para sacarlo del espacio, ya que nunca se imaginaron lo que ocasionaría crearlo en esas dimensiones.

