Analistas advirtieron un aumento en los precios por la falta de agua
Analistas advirtieron un aumento en los precios por la falta de agua

  • Analistas advirtieron un aumento en los precios por la falta de agua
  • Ante las recientes alertas de escasez de agua en algunas partes de la República, expertos analizaron su impacto en la economía mexicana

CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— La sequía disminuyó el nivel de almacenamiento de agua en las presas del país, lo que amenaza con seguir reduciendo el volumen de las cosechas y elevando los precios de productos agrícolas, dijeron especialistas en el tema.

“Es un problema complejo que impacta a varias actividades productivas, reflejándose, por ejemplo, en la fuerte alza en los precios del jitomate y la cebolla que se registraron en diciembre y enero pasados”, dijo Juvenal Campos, analista de datos de México, ¿cómo vamos?

Destacó que también puede impactar en la industria, pues el agua es un insumo básico para producir distintos bienes, como bebidas carbonatadas y alcohólicas, las cuales requieren entre 2.5 y 3 litros de agua por litro de refresco o cerveza.

Durante enero, entre los bienes y servicios cuya alza de precios tuvo una mayor incidencia en la inflación destacaron la cebolla, con alza anual de 145.6%; jitomate, 63.5%; azúcar, 35.2%; frijol, 20.6%; leche, 6.8%, y refrescos envasados, 6.6%.

Impacto agrícola

“Esta es la sequía más grave en el país desde 1957”, afirmó en una charla Juan Carlos Anaya, director general de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).

En consecuencia, 10 estados tienen 100% de sequía extrema, afectando a la agricultura de temporal, que representa 71% de la superficie nacional y que depende de las lluvias y presas.

Además, llevó a que en las presas agrícolas haya 38% menos de agua, y a la producción más baja de frijol de la historia, de 800 mil a 300 mil toneladas, así como de caña de azúcar, que cayó de 6.1 millones a 5.2 millones de toneladas, destacó.

“Para 2024 se prevé una disminución de las cosechas de los principales estados graneros, como Sinaloa, Sonora y Tamaulipas, lo que llevará a que este año la producción de maíz caiga de 26.6 millones a 24.9 millones de toneladas”, dijo.

En inflación, señaló que ya hay precios históricamente más altos porque en la zafra 2023-2024 va a caer más la producción azucarera y en Sinaloa se prevé que los precios del frijol repuntarán.

En los casos del maíz y el trigo, explicó que los precios están relacionados con la cotización internacional, a la baja por la producción récord en Estados Unidos, China y Argentina, lo que puede evitar que suban los precios de la tortilla en México.

Sin embargo, hay una crisis en la rentabilidad de productores, pues no hay precios de garantía.

Abasto desigual

“La sequía agudiza el problema del abasto de agua en las urbes, que es profundamente desigual”, alertó Claudia Campero, participante de la coalición de Organizaciones Mexicanas por el Derecho al Agua.

“La industria, las colonias ricas, actividades ligadas al turismo y productores con grandes terrenos agrícolas con riego son sectores que siguen teniendo agua”, dijo la experta.

“La sequía meteorológica depende del clima, pero en las que sí influye el ser humano son la sequía hidrológica, que depende del agua almacenada; la agrícola, referida a la escasez de agua para cultivos, y la socioeconómica, la de las ciudades”, explicó Antonio Baldemar, especialista sobre temas hídricos.

“Las sequías hidrológica, agrícola y sociológica están en función del manejo del agua. Más bien debería llamarse disponibilidad del agua, por lo que su gestión es lo que va a acentuar o resolver estas crisis hídricas”, agregó el experto.

¿Qué hacer?

La agricultura es la principal actividad consumidora de agua, con más de 75% del total; sin embargo, también hay un gran desperdicio y sistemas de riego ineficientes, por lo que se debe crear conciencia entre los agricultores que abusan de los apoyos, comentó Baldemar.

“El problema de la industria no es el agua que usa, sino la que contamina, factor que también es parte importante de la escasez. Ante ello, se debe tener más cuidado en la supervisión industrial”, aconsejó.

“Además, hay que impulsar una cultura del cuidado del agua en las ciudades, pues en las zonas de mayores ingresos el consumo por habitante llega a 300 litros al día, en las marginadas son apenas 40 litros, con abasto a determinadas horas y más cara porque tienen que pagar pipas”, destacó el especialista sobre temas hídricos

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