CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, tendría efectos económicos acotados, pero vuelve a colocar el tema de la seguridad como un factor clave para el perfil crediticio de México y para la relación con Estados Unidos rumbo a la revisión del T-MEC y al Mundial de Fútbol de 2026, advirtió Moody’s Investors Service.
La agencia señaló que, aunque tras el operativo del 22 de febrero se registraron episodios de violencia focalizada en zonas con fuerte presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), no anticipa impactos significativos en la actividad económica general ni en los mercados financieros.
De acuerdo con el análisis, los enfrentamientos posteriores a la operación militar incluyeron bloqueos carreteros e incendios de vehículos para obstaculizar a las fuerzas de seguridad y exhibir capacidad de reacción. Sin embargo, este tipo de episodios han sido, históricamente, breves y geográficamente acotados.
Moody’s cree que mientras la violencia no se extienda a centros neurálgicos para la industria, la manufactura o el turismo, las implicaciones macroeconómicas y crediticias serán limitadas.
No obstante, la calificadora subrayó que la seguridad sigue siendo un riesgo social clave y una restricción estructural para el crecimiento económico. La violencia eleva costos para empresas, desde mayores gastos en protección hasta el pago de extorsiones, y deteriora el entorno operativo.
Además, la actividad económica ilegal debilita a las instituciones mediante la corrupción y aumenta el riesgo de que recursos ilícitos influyan en actores del sistema judicial, especialmente tras la reciente reforma.
En el frente fiscal, añadió, las presiones presupuestales han llevado a recortes en seguridad, pero un repunte sostenido de violencia podría obligar a reorientar el gasto y complicar los planes de consolidación fiscal.
La agencia también alertó sobre un elemento relativamente nuevo, donde la rápida propagación de desinformación, incluidas imágenes y videos generados con inteligencia artificial, que amplificaron la percepción de desorden tras el operativo.
Prueba institucional
Aunque no alteraron de forma relevante mercados ni servicios públicos, sí incrementan ansiedad social y ponen a prueba la capacidad institucional de comunicación en momentos de crisis.
En el plano político y bilateral, Moody’s destacó que la presidenta Claudia Sheinbaum adoptó un enfoque más directo frente a los cárteles en comparación con su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, quien evitaba la confrontación abierta.
Así, dijo que la cooperación en materia de inteligencia entre México y Estados Unidos también se ha intensificado. Bajo la administración de Donald Trump, el gobierno estadounidense ha enfatizado el combate a los cárteles en América Latina e incluso los ha designado como organizaciones terroristas, lo que, a juicio de la calificadora, eleva la probabilidad de presiones para una mayor intervención.
Hasta ahora, el gobierno mexicano rechazó la participación de Estados Unidos en territorio nacional, aunque ha incrementado acciones como operativos focalizados y extradiciones de integrantes del crimen organizado requeridos por la justicia estadounidense.
Para Moody’s, la forma en que el gobierno gestione posibles episodios de violencia será determinante de cara a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC). También lo será en el contexto de la organización de partidos del Mundial de 2026, evento que pondrá al país bajo escrutinio internacional.
