CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— La confrontación política entre Morena y el Partido Acción Nacional (PAN) escaló luego de que el partido opositor presentó una denuncia contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador por presuntos delitos de lesa humanidad relacionados con la estrategia de seguridad aplicada durante su gobierno.
En respuesta, Morena rechazó los señalamientos y calificó la acción como una “desesperada embestida mediática y legal” emprendida por Acción Nacional para desacreditar la política de “abrazos, no balazos”.
Mediante un comunicado, el partido oficialista sostuvo que las acusaciones constituyen “calumnias” y afirmó que la oposición busca posicionar una narrativa en contra de su movimiento. Morena señaló que, durante la administración de López Obrador el promedio diario de víctimas de homicidio doloso disminuyó 18% respecto al 2018.
Asimismo, el instituto político aseguró que el gobierno anterior rompió con la tendencia de violencia registrada durante los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, cuyos periodos, según indicó, registraron incrementos de 192.8% y 59%, respectivamente.
Morena también cuestionó la postura del PAN al recordar el caso de García Luna, exsecretario de Seguridad Pública, sentenciado en EE.UU. por vínculos con el narcotráfico. El partido consideró que la denuncia busca desviar la atención de problemas en la oposición.
Por su parte, el PAN sostiene que la inseguridad fue resultado de una colaboración permisiva entre el Estado y grupos criminales. El partido, encabezado por Jorge Romero Herrera, afirma que la estrategia de “abrazos, no balazos” favoreció la expansión de organizaciones delictivas.
