CIUDAD DE MÉXICO, 13 de junio de 2026 (EFE).— Durante décadas, miles de vagoneras —vendedoras ambulantes en el Metro de Ciudad de México— han sido vigiladas, perseguidas y detenidas con violencia en operaciones contra ellas que escalaron en los últimos meses con la implementación de estrategias de “limpieza social”, denuncian estas comerciantes en el marco del Mundial 2026 de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA).
Patricia Martínez vende dulces y accesorios de belleza desde hace cuatro décadas y, antes de subirse al vagón y comenzar la venta en los 226 kilómetros de la red del metro, dice que aprendió a ser cautelosa con las cámaras de vigilancia.
Incluso, Patricia Martínez cuida a compañeras como Norma Rivera: “No te preocupes, yo te cuido”, dice.
“Limpieza social” del Metro por el Mundial 2026
Patricia Martínez, líder de la asociación civil Leonas en Manada, relata que durante la semana de inauguración del Mundial 2026, “se puso bien duro el operativo” contra vendedoras ambulantes, especialmente en la línea que lleva al Estadio Ciudad de México (antes Estadio Azteca).
A pesar de ello, Patricia Martínez asegura que ni ella ni ninguna de sus compañeras dejará de trabajar porque “muchas de nosotras tenemos que alimentar a nuestros hijos”.
“No estamos aquí por gusto. Todas las que estamos aquí compartimos una misma historia: somos mujeres de la periferia, abandonadas por el sistema y por el macho mexicano que evade sus responsabilidades y nos golpea”, denuncia esta comerciante informal, que a sus casi 56 años de edad recuerda lo difícil que fue crecer en la pobreza en Nezahualcóyotl, con un padre y exparejas violentas.
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“Limpieza social” contra vagoneras por el Mundial 2026
A Norma Rivera unos policías le gritaron “Te tenemos paneada (captada por las cámaras)” cuando la detuvieron mientras vendía en el Metro de Ciudad de México, que moviliza un promedio de 4.5 millones de usuarios al día según cifras oficiales.
Sin pruebas, los policías llevan a Norma a un juzgado cívico.
“Esto es nuestro día a día”, lamenta Patricia Martínez mientras llama por teléfono al equipo de abogados de Leonas en Manada, organización creada en 2021 para defender a las vagoneras de abusos policiales y de las redes de comercio ambulante, además de impulsar la regularización de este trabajo informal y ponerle fin a su criminalización.
En la actualidad, las sanciones a estas vendedoras incluyen multas de 500 pesos (unos 29 dólares) o detenciones de hasta 20 horas en el Centro de Sanciones Administrativas, conocido como “El Torito”.
“Limpieza social” del Centro Histórico por el Mundial 2026
A principios de 2026, el gobierno de Ciudad de México (encabezado por Clara Brugada Molina) anunció el retiro de más de 4,500 comerciantes ambulantes del Centro Histórico, con el propósito de “liberar las calles” de la venta informal rumbo al Mundial 2026, una estrategia que también ha afectado a los vendedores del metro.
Para Patricia Martínez es contradictorio que un “gobierno de transformación” —en alusión a la administración que encabeza la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo—, que “supuestamente apoya a los más pobres y vulnerables”, ataque a las vendedoras ambulantes, uno de los “gremios más lastimados” del país.
Liberación
Ya transcurrieron unas tres horas desde que los policías se llevaron a Norma Rivera, pero Patricia Martínez asegura que “todo está bien” gracias a la defensa legal de Leonas en Manada: “Ya la han soltado”.
Por la noche, ya en libertad, Norma platica con EFE mientras sigue trabajando en el metro, en una jornada que supera por mucho las ocho horas que la ley establece para un trabajo digno.
“No había pruebas que me inculparan como para cobrar una multa y el licenciado pidió que me dejaran libre”, narra y señala que “el paneo” es “una moda” contra ellas y una práctica que se endureció aún más en el contexto del Mundial 2026.






