MUNDO.- El Buró Federal de Investigaciones (FBI) reveló detalles sobre la aeronave Beechcraft King Air utilizada en el operativo que culminó con la captura de Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López el 25 de julio de 2024 en un pequeño aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México, cerca de El Paso, Texas.
El FBI informó que la aeronave presenta alteraciones estructurales y electrónicas. Los investigadores detectaron que el número de serie BB-1137, ubicado en el marco de la puerta de la cabina, aparece modificado. También confirmaron que la matrícula N287KA corresponde a una clonación.
Tras una inspección más profunda, el FBI estableció que el número de serie real corresponde a BB-191, localizado en paneles internos del fuselaje, lo que indica que el avión corresponde al modelo 1976.

Aeronave será donada a un museo
La agencia federal publicó un informe con los resultados de la investigación y anunció la donación del avión al War Eagles Air Museum, ubicado en el aeropuerto del condado de Doña Ana, en Santa Teresa, donde permanecerá en exhibición al menos dos años.
El FBI también mostró dos fotografías del momento en que agentes federales escoltaron a Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López tras su captura.

La agencia explicó que donó la aeronave como parte de sus prioridades en seguridad nacional y combate al crimen violento.
De acuerdo con versiones oficiales en México y con el testimonio difundido por Ismael “El Mayo” Zambada, Joaquín Guzmán López lo traicionó y facilitó su traslado a Estados Unidos. Guzmán López lo citó a una reunión en Culiacán, Sinaloa, con el argumento de mediar en un conflicto político.
Al llegar al punto de encuentro, hombres armados sometieron a Zambada, lo inmovilizaron y lo trasladaron por la fuerza hacia Estados Unidos.
Tras su detención, ambos se declararon culpables de delitos relacionados con narcotráfico y esperan sus audiencias de sentencia, programadas para el 20 de julio y el 31 de agosto, respectivamente.
El avión fue reconstruido y repintado varias veces, según el FBI
El FBI informó que la aeronave fue repintada al menos tres veces y reconstruida en varias etapas durante su vida útil. Los investigadores confirmaron que el avión carecía del transmisor localizador de emergencia (ELT), que normalmente se ubica en la cola.
La agencia señaló que no encontró libros de registro y que varias placas de datos del motor presentaban alteraciones o habían sido retiradas.
El informe detalló que el tren de aterrizaje correspondía a componentes instalados recientemente. Dentro de la cabina, el FBI detectó piezas no aeronáuticas integradas al sistema de combustible, lo que aumentó el alcance de vuelo del avión.
✈️ Un avión presuntamente vinculado al Cártel de Sinaloa y al traslado en el que habrían participado “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López en 2024, ahora se exhibe en el museo “War Eagles Air Museum” en Santa Teresa, Nuevo México.
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) July 3, 2026
De acuerdo con reportes del FBI, la aeronave… pic.twitter.com/PEDbroyEg0
Los investigadores también establecieron que la aviónica no seguía un estándar convencional y operaba con un sistema codificado. Para encender el panel digital Garmin, los pilotos debían seguir una secuencia específica de interruptores. El sistema registró solo cuatro planes de vuelo en la unidad Garmin GTN 750.
Alteraciones en cola, alas, cabina, motores y compartimento nasal
El FBI documentó modificaciones en prácticamente todas las secciones del avión.
En la cola, los investigadores detectaron la remoción de paneles de acceso en ambos lados y una reparación en el revestimiento del empenaje. También retiraron componentes de navegación y dejaron el cableado del ELT suelto. La luz de señalización trasera apareció pintada y sin funcionamiento.
En las alas, el FBI confirmó buen estado general, aunque faltaban lentes de luces de posición y estroboscópicas. La agencia detectó desgaste excesivo en neumáticos y diferencias en su tamaño. También observó sellador en la raíz de ambas alas, lo que sugiere posibles fugas de combustible, además de remaches de distintos tamaños por reparaciones previas.
En los motores, el FBI reportó la ausencia de placas de datos en ambas unidades, lo que impidió verificar horas de funcionamiento. También identificó componentes con vida útil limitada sin identificación del fabricante.
En el compartimento nasal, los investigadores encontraron equipos de navegación retirados, cableado suelto, cables cortados y una fuga en el depósito de líquido de frenos protegido de forma improvisada.
En la cabina de pilotos, el informe registró desgaste en el panel de disyuntores y marcas de manipulación en sistemas de navegación y comunicación. El FBI concluyó que algunos sistemas pudieron desactivarse durante el vuelo.
La agencia también confirmó la ausencia de la grabadora de voz de cabina y la reconfiguración de controles del avión, incluidos sistemas de iluminación y la bomba de combustible.
En la cabina de pasajeros, los investigadores detectaron modificaciones en el sistema de combustible, con nuevo cableado instalado para el control de las bombas.
