El expresidente Andrés Manuel López Obrador regresó hace unas semanas a Ciudad de México después de permanecer en su rancho de Palenque, donde estaba bajo resguardo del Ejército, afirma el periodista Raymundo Riva Palacio en su columna “Estrictamente personal”, publicada en El Financiero.
De acuerdo con la editorial que tituló “El regreso de López Obrador“, una de las razones fue la preocupación por la situación de su hijo Andrés López Beltrán, conocido como Andy, ante investigaciones en Estados Unidos y la necesidad de analizar estrategias para protegerlo.
Andy López a otro país para protegerlo de EE.UU.
Entre las opciones consideradas estuvo la posibilidad de sacar a López Beltrán del país y enviarlo a un lugar fuera del alcance del gobierno estadounidense.
Rusia y China fueron opción, mientras que Cuba, Venezuela, Nicaragua y Brasil fueron descartados por distintas razones. Finalmente, se habría explorado la posibilidad de enviarlo a Sudáfrica, pero la propuesta no prosperó desde el inicio.
La salida de México también representaba varios problemas para la familia de AMLO.
Según la columna, podía interpretarse como un reconocimiento de culpabilidad, dar mayor credibilidad a las acusaciones de corrupción y tráfico de influencias difundidas en medios y exhibir la incapacidad de la familia para defender a sus integrantes dentro del país.
En ese contexto, Andrés López Beltrán comenzó a recuperar presencia política con actividades en Tabasco, después de haber mantenido un perfil bajo desde que dejó la Secretaría de Organización de Morena a finales de mayo.
Cartán de López Beltrán a Donald Trump
La situación cambió el 13 de agosto, cuando López Beltrán publicó una carta dirigida al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que reveló que su visa había sido cancelada meses antes y que conoció la decisión cuando le negaron la entrada a Houston.
El episodio ocurrió cuando pretendía visitar a su hermano José Ramón, quien posteriormente regresó a México y se estableció en la Península de Yucatán.
La publicación de la carta coincidió con la salida de prisión en Nueva York del general Gerardo Mérida, uno de los funcionarios de Sinaloa señalados por el Departamento de Justicia estadounidense por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con una fuente citada por Riva Palacio, Mérida habría proporcionado información sobre una presunta relación de Andrés López Beltrán con integrantes de Los Chapitos.
La columna presenta esta versión como información obtenida de una fuente, no como un hecho acreditado judicialmente.
La carta de López Beltrán recibió el respaldo del aparato de Morena y fue promovida, según el texto, por Jesús Ramírez Cuevas y cuatro gobernadores señalados por presuntas investigaciones en Estados Unidos relacionadas con el crimen organizado.
Sin embargo, dentro del entorno de López Beltrán habría preocupación por las consecuencias de hacer pública la misiva, particularmente ante el temor de que investigaciones relacionadas con Amílcar Olán Aparicio, señalado como su pariente y socio y quien colabora con autoridades estadounidenses, pudieran derivar en el congelamiento o incautación de cuentas.
López Obrador, ¿tras el retorno de Rocha Moya?
De acuerdo con la columna, el expresidente López Obrador impulsó el regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa con la expectativa de que esto ayudara a desviar la atención sobre su hijo, pero la maniobra terminó provocando divisiones dentro de Morena y un escenario político impredecible.
A su regreso a la capital, López Obrador primero se instaló en el sur de la ciudad y comenzó a reunirse en el rancho del diputado Pedro Haces, en las faldas del Ajusco.
Posteriormente, ante el temor de una eventual operación estadounidense para detenerlo, habría cambiado nuevamente de residencia y se trasladó a una casa en la zona metropolitana, según personas citadas por Riva Palacio.
Aunque mantiene distancia del escrutinio público, el expresidente continúa interviniendo en la política. Su objetivo, según la columna, es influir en la selección del mayor número posible de candidatos a gobernador, aunque los primeros cálculos favorecerían a la presidenta Claudia Sheinbaum.
El regreso de López Obrador a Ciudad de México, concluye el análisis, ocurre así en medio de una creciente tensión política y familiar, con investigaciones estadounidenses que podrían tener consecuencias para su entorno y con una disputa interna en Morena por el control de las futuras candidaturas.
