CIUDAD DE MÉXICO.— La creciente demanda de vehículos híbridos y eléctricos impulsará al mercado del aluminio, que registraría un crecimiento promedio anual cercano al 7.2%, estimó Bruno Jaramillo, CEO de la Sociedad Mexicana de Fundidores.
La previsión representa una aceleración frente al crecimiento acumulado de 2.3% registrado entre 2022 y 2025. El avance estará relacionado principalmente con la demanda de sistemas eléctricos, carcasas, componentes de suspensión y estructuras para baterías.
Jaramillo señaló que el mercado de fundición a presión de aluminio, que generó 1,650 millones de dólares durante 2025, alcanzaría un valor de 2,510 millones de dólares. Explicó que el metal gana terreno porque los nuevos vehículos requieren reducir peso y mejorar su eficiencia.
México permanece entre los 10 principales países fundidores del mundo, aunque la industria en Turquía ya supera la producción nacional. China ocupa el primer lugar, seguida por India, Estados Unidos, Japón, Rusia y Alemania.
El sector enfrenta retos relacionados con cuellos de botella en el suministro de electricidad, gas natural y agua, así como infraestructura logística, certeza jurídica para permisos ambientales y una falta de 60% de personal especializado.
Jaramillo consideró “indispensable renovar infraestructura energética” cerca de los principales clústeres automotrices, debido a que esta industria concentra la demanda de piezas fundidas de aluminio.
Las inversiones se dirigen principalmente a modernizar y ampliar plantas existentes. El crecimiento también podría atraer capital de China, Alemania, Italia, India y Rusia.
En México operan 2,000 empresas de autopartes, cuya producción supera los 121 mil millones de dólares anuales.
