Las empresas administradas por las Fuerzas Armadas recibirán subsidios por 127.4 millones de pesos diarios durante 2027, de acuerdo con el Paquete Económico que el secretario de Hacienda, Édgar Amador, entregó el 8 de septiembre.
El Tren Maya, Mexicana de Aviación, Grupo Mundo Maya, el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec y las Islas Marías, cinco empresas creadas durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador, requerirán en conjunto 46 mil 529 millones de pesos durante el próximo año, debido a que sus ingresos son insuficientes para cubrir sus gastos de operación.
¿Cuánto recibirán de subsidio el Tren Maya y las empresas militares?
Defensa proyectó subsidios diarios de 49.8 millones de pesos para el Tren Maya, inaugurado en diciembre de 2023; 2.4 millones para Mexicana de Aviación, cuya nueva etapa bajo control del Estado comenzó ese mismo mes, y 5.9 millones para Grupo Mundo Maya, creado en abril de 2022 para administrar infraestructura.
El Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec será la empresa que más apoyo gubernamental recibirá durante 2027. La Secretaría de Marina (Semar) calcula un subsidio de 69.2 millones de pesos diarios para este proyecto y otros 0.1 millones para las Islas Marías.
Desde su puesta en marcha, estos proyectos han requerido subsidios del gobierno, que durante el año en curso ascienden a 159 millones de pesos diarios.
Las empresas administradas por las Fuerzas Armadas no muestran una trayectoria de consolidación financiera. Por el contrario, sus déficits podrían profundizarse a medida que aumenten los costos de operación y mantenimiento sin que los ingresos derivados de la demanda crezcan al mismo ritmo, advirtió Juan Carlos Machorro, especialista en infraestructura y socio del despacho Santamarina y Steta.
Advierten sobre déficit y falta de transparencia
Durante una entrevista con “El Univesal”, Machorro señaló que esta situación pudo haberse previsto en buena medida, pues desde la concepción de los proyectos hubo análisis que alertaron sobre su inviabilidad financiera.
Como ejemplo mencionó los sobrecostos del Tren Maya documentados por el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) en sus primeras etapas.
De acuerdo con el especialista, frente a esas advertencias el gobierno restringió el acceso a la información bajo argumentos de seguridad nacional.
Machorro también afirmó que estas empresas operan con elevados niveles de opacidad y, en algunos casos, sin mecanismos suficientes de control financiero y técnico.
“Ya se había advertido que, sin estudios de demanda rigurosos, transparencia y una gestión separada de intereses políticos, los riesgos financieros son elevados”.
“Transparencia Mexicana también señaló, en su momento, que cuando los costos de operación de una empresa pública superan de manera sistemática sus ingresos, pueden generarse condiciones para eventuales procesos de privatización“, explicó.
Debilidades de proyectos creados en el anterior gobierno
Por su parte, Clemente Ruiz Durán, catedrático de la UNAM, consideró que una de las principales debilidades de estos proyectos es la falta de planeación, debido a que fueron impulsados a partir de decisiones políticas y no de evaluaciones técnicas sobre su rentabilidad, generación de riqueza y contribución al desarrollo económico.
“Estos proyectos van a requerir apoyos fiscales o subsidios que se convertirán en compromisos financieros para el gobierno y que, en momentos de presión presupuestaria, pueden adquirir una relevancia importante”.
Señalan impacto del gasto público en otros proyectos
El expresidente del Consejo del Colegio de Ingenieros Ambientales, Julio Valdivieso, señaló que la problemática también refleja, desde su perspectiva, un uso erróneo de recursos públicos en proyectos que no han dado un beneficio real al país y que podrían destinarse a otros rubros, como la prevención de inundaciones.
“Sin embargo, como el mantenimiento en drenaje u otras obras no es algo que se pueda presumir, no se realiza la inversión. En cambio, en otras obras sí, porque sirven para la propaganda política, como son las empresas de las Fuerzas Armadas”, comentó.
Finalmente, Edmundo Gamas, director del Instituto Mexicano para el Desarrollo de Infraestructura (Imexdi), expuso que el uso de subsidios también se relaciona con el menor crecimiento del Producto Interno Bruto, debido a que no se trata de un gasto que impulse la economía.
“Desde la llegada de Morena a la Presidencia, la economía mexicana ha avanzado apenas a un ritmo similar al crecimiento de la población”.
“Se ha incrementado el gasto social para fortalecer su base política y se han impulsado proyectos de infraestructura que han terminado con enormes sobrecostos. Ahora, algunos de estos proyectos cuestan más en su operación de lo que generan”, concluyó.
