La llamada “ley antimemes” genera preocupación entre caricaturistas por los alcances que puede tener sobre el uso de imágenes y elementos oficiales en contenidos de sátira política.
El caricaturista Antonio Garci Nieto considera que la reforma puede terminar por inhibir la crítica y generar autocensura entre quienes hacen o comparten este tipo de contenidos.
Como informamos, el pleno del Senado de la República aprobó el dictamen de reforma el pasado 30 de septiembre de 2026, con 72 votos a favor y 34 en contra, y posteriormente y fue turnado a la Cámara de Diputados para su discusión, revisión y eventual votación.
El dictamen incorpora un nuevo supuesto al Código Penal Federal relacionado con el uso de elementos de identidad gráfica institucional, dominios electrónicos o documentos oficiales de los tres órdenes de gobierno.
El artículo 403 Bis establece de uno a cinco años de prisión y multas de mil a 10 mil UMA (entre 117 mil 310 pesos y 1 millón 173 mil 100 pesos) para determinados usos de estos elementos cuando se emplean a escala comercial para inducir al error o engaño sobre el origen oficial de una comunicación, servicio o actuación, con la intención de cometer un ilícito.
El cartonista cuestiona que la reforma no establezca, desde su perspectiva, una exclusión expresa para la parodia, la sátira y la caricatura.
“La ‘ley antimemes’ es vaga y sí puede poner límites, y lo peor de todo penas muy severas por usar la libertad de expresión para hacer humor”, dice Garci Nieto.
“Particularmente los caricaturistas que trabajamos con imágenes y hacemos parodias y burla del poder, para comentar lo que sucede en la vida pública, ponemos situaciones que ocurren en las instituciones del gobierno”, puntualiza.
El uso de logotipos oficiales es uno de los puntos que más le preocupan. Como ejemplo, plantea el caso de una caricatura sobre corrupción en la nacional Petróleos Mexicanos (Pemex).
“Si hacemos una caricatura, por ejemplo, sobre la corrupción en Pemex y ponemos atrás el logo de Pemex para dar contexto o situación al cartón, podemos ahora cometer un delito”, señala.
No lo convence
El argumento de que la reforma busca proteger la propiedad y el buen uso de los logotipos tampoco le resulta suficiente: “Dicen que es para proteger la propiedad y buen uso de los logotipos, pero los fascistas de Morena se niegan a poner explícitamente en la ley que la parodia, la sátira y la caricatura están excluidas”.
Garci Nieto sostiene que esta no es la primera ocasión en que, según su lectura, desde Morena se busca establecer límites a los memes y otros contenidos críticos.
“Ya han intentado hacer muchas leyes contra los memes los políticos de la 4T, y ahora encontraron una rendija para colarla”, dice.
Su crítica alcanza también a las decisiones y promesas de los gobiernos de Morena. Menciona como ejemplos la deuda pública, el Tren Maya, los trabajadores del Poder Judicial y la cancelación del aeropuerto de Texcoco.
“La experiencia nos dice que cada que los políticos de Morena dicen que no harán algo, es lo primero que hacen y es en lo que se atascan”, sostiene.
En ese mismo sentido, acusa el uso de las instituciones y de las leyes para presionar a periodistas que cuestionan al poder. “Morena miente, roba y traiciona, y han usado las leyes y a la fiscalía para acosar y censurar a los periodistas”, dice Garci.
El ilustrador asegura que varias denuncias contra periodistas se presentan como conflictos entre particulares, aunque, desde su perspectiva, detrás de ellas existe el uso del poder público para responder a las críticas.
“Muchos tenemos denuncias de todo tipo que son una forma de hacer censura haciendo pasar esta como un pleito entre particulares, pero no es así, son denuncias de políticos que desde el poder usan todo el poder de Estado para aplastar a los periodistas que los critican”, agrega el cartonista.
“El rey está desnudo”
Su lectura de la situación lo lleva a compararla con el cuento de “El rey está desnudo”: “México hoy es el cuento de ‘El rey está desnudo’, y al que se atreve a decirlo buscan por todos los medios silenciarlo”, acota.
La preocupación también alcanza a quienes no son caricaturistas y simplemente crean o comparten memes en redes sociales. Garci recuerda como referencia una legislación de Venezuela y relata el caso de unos bomberos que, según su versión, son encarcelados después de publicar un video en el que bromean con la presencia de un burro en su estación.
También menciona el caso de Karla Estrella, a quien relaciona con una sanción por violencia política de género derivada de una publicación contra una diputada de Morena.
“A la ciudadana Karla Estrella, por poner en un ‘tuit’ una crítica a una diputada de Morena tuvo que poner disculpas durante 30 días diariamente y no poner el nombre de esta diputada porque eso sí era ‘dato protegido’”, recuerda Garci Nieto.
A partir de estos casos, cuestiona el uso que puede darse a las leyes cuando una persona critica a funcionarios o instituciones: “Esto es el poder torciendo las leyes y usando toda la fuerza del Estado para acabar con los ciudadanos que critiquen o señalen sus corrupciones”.
Al mismo tiempo considera que uno de los principales efectos de la llamada “ley antimemes” puede ser la autocensura.
“Esta ley generará desde luego una autocensura, pues la amenaza de este gobierno autoritario está ahí y eso es exactamente lo que busca, inhibir la crítica y elevar su costo para que no se haga”, dice.







