Manglares de Quintana Roo enfrentan un deterioro asociado con el crecimiento urbano, la presión inmobiliaria y la alteración de los flujos de agua.
La pérdida de manglares en Quintana Roo alcanza cerca del 60% de su cobertura original, de acuerdo con la información presentada en el texto. Imagen de ilustrativa

QUINTANA ROO.- El estado ha perdido cerca del 60% de su cobertura original de manglares, de acuerdo con la información proporcionada por el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda).

La presión inmobiliaria, la fragmentación de los ecosistemas y la alteración de los flujos de agua figuran entre los factores relacionados con este deterioro.

Están desapareciendo los manglares de Quintana Roo

Uno de los principales factores asociados con el deterioro de los manglares es el crecimiento urbano e inmobiliario en las zonas costeras.

En particular, el Cemda ha advertido sobre los riesgos de aumentar la densidad de construcción en áreas ambientalmente sensibles.

La organización también ha documentado modificaciones a instrumentos de planeación urbana que permiten ampliar las posibilidades de desarrollo cerca de humedales y manglares.

En el caso del Programa de Desarrollo Urbano de Cancún, por ejemplo, el Cemda ha señalado que determinados cambios de uso de suelo podían afectar manglares, humedales y selvas.

Además, el impacto de una obra no depende necesariamente de que ésta se construya directamente sobre un manglar. La modificación de los flujos hidrológicos puede alterar la conectividad y el funcionamiento natural de estos ecosistemas.

¿Cómo protegen los manglares a las comunidades costeras?

Los manglares funcionan como una barrera natural frente a fenómenos meteorológicos extremos.

Cuando mantienen buenas condiciones ecológicas, pueden ayudar a disminuir el impacto de las marejadas y reducir la exposición de las poblaciones costeras.

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Asimismo, estos ecosistemas contribuyen a regular el agua y a disminuir los efectos de las inundaciones y la erosión.

De acuerdo con la información de Biodiversidad Mexicana, Quintana Roo concentra la mayor superficie de manglar entre los estados mexicanos con litoral.

Municipios de Quintana Roo enfrentan mayor deterioro

El deterioro de los manglares no ocurre de manera uniforme en todo el territorio estatal. Según información retomada de datos del Sistema de Monitoreo de los Manglares de México, Benito Juárez, Solidaridad y Puerto Morelos figuran entre las zonas donde existe una mayor presión sobre estos ecosistemas.

En contraste, algunas regiones protegidas, como Sian Ka’an, mantienen mejores condiciones de conservación.

No obstante, la existencia de áreas naturales protegidas no elimina por completo los riesgos que enfrentan los manglares ubicados fuera de esos polígonos.

Protección ambiental ha evitado la degradación de los manglares

Aunque los manglares cuentan con mecanismos de protección ambiental en México, las normas por sí solas no han eliminado las amenazas sobre estos ecosistemas.

En este contexto, el Cemda ha planteado la necesidad de fortalecer la aplicación de la legislación ambiental y garantizar procesos de evaluación de impacto ambiental transparentes, además de incorporar la participación ciudadana.

En junio de 2026, el organismo informó sobre una sentencia favorable relacionada con el proyecto San Mex, en Playa del Carmen.

Un tribunal federal determinó que la falta de consulta pública afectó la validez del procedimiento de evaluación de impacto ambiental.

Asimismo, el Cemda ha participado en procesos judiciales relacionados con la protección de ecosistemas costeros de Quintana Roo, incluido el caso del Malecón Tajamar, donde una resolución judicial estableció la obligación de restaurar la zona de manglar afectada.

¿Qué se necesita para conservar los manglares de Quintana Roo?

El crecimiento de las ciudades y de la actividad turística plantea el reto de conciliar el desarrollo económico con la conservación ambiental.

Por ello, especialistas y organizaciones ambientales han planteado distintas medidas para reducir la presión sobre las zonas costeras.

Entre ellas destacan:

  • Evitar construcciones que bloqueen los flujos naturales de agua
  • Conservar zonas de amortiguamiento
  • Aplicar criterios de menor impacto en áreas costeras
  • Fortalecer la vigilancia ambiental
  • Mejorar la planeación territorial
  • Garantizar procesos transparentes de evaluación de impacto ambiental

Considerar la conectividad y el funcionamiento ecológico de los manglares, además de la superficie que permanece intacta.