ROMA (EFE y AP).— Los parlamentarios italianos afrontaron ayer la quinta votación para elegir al presidente de la República en un caos total del que no se espera una rápida salida, pues las fuerzas políticas siguen enrocadas y no ha habido acercamiento alguno para consensuar un nombre.
A pesar de que lo habían anunciado en varias ocasiones, la coalición de derecha y la progresista ni siquiera se han reunido, aunque el líder de la Liga, Matteo Salvini, invitó ayer a una reunión de las fuerzas que forman la mayoría de gobierno que apoya a Mario Draghi.
La votación de ayer volvió a comenzar a las 11 horas (10 GMT) y todo indica que se repetirá la “fumata negra” al no haberse alcanzado un acuerdo, al menos hasta ahora, ya que todo es posible en la impredecible política italiana.
La derecha, formada por la conservadora Forza Italia y los ultraderechistas Hermanos de Italia y Liga, puso anteanoche contra la pared al llamado frente progresista, formado por el Partido Demócrata (PD) y el Movimiento 5 Estrellas (M5S), al asegurar que ayer elegirían en la votación a la presidenta del Senado, María Elisabetta Alberti Casellati.
Se trata de una figura que el PD había rechazado completamente, pues la mayor formación progresista del país considera que “elegir al segundo cargo institucional del Estado es algo inaceptable y que jamás se había visto en la Historia de la República”.
Según los medios, con la votación a Casellatti la coalición de la derecha pretende dividir a los progresistas, ya que el M5S podría abrazar esa opción.
“Honestamente, me pregunto si hice bien en confiar en la derecha”, dijo, según los medios, Enrico Letta sobre la propuesta unilateral de la derecha, agregando: “La impresión es que han tratado de dividirnos con sus propuestas y sólo con ese objetivo y no de encontrar una solución”.
A este punto, se espera que la izquierda mueva ficha y finalmente proponga algún nombre que contraponer a la derecha o, como circula en las últimas horas, se incline por volver a pedir a Sergio Mattarella, que repita como Jefe de Estado, aunque él siempre ha rechazado esta posibilidad.
“No descarto la hipótesis de que también puede haber un Mattarella bis, sería una exageración contra Mattarella y extremadamente incorrecta, pero o el asunto se resuelve en las próximas horas o esta hipótesis está en el campo con fuerza”, afirmó el líder de Italia viva, Matteo Renzi.
El presidente de la República saliente, Sergio Mattarella, de 80 años, ha indicado de manera reiterada que no desea un segundo período a pesar de las peticiones de algunos dirigentes partidistas en las últimas semanas.
Las votaciones continúan esta mañana.
