MÉRIDA, Yucatán.— El papa Francisco inauguró el congreso sobre el sacerdocio que se llevará al cabo a partir de este jueves y durante tres días en el Vaticano.
El obispo de Roma asistió a la apertura de la conferencia: “Por una Teología Fundamental del Sacerdocio”, en la que participan sacerdotes, obispos y teólogos de todo el mundo, está organizada por el Centro de Investigación y Antropología de las Vocaciones y la Congregación para los Obispos.
“Cercanías” que deben vivir los sacerdotes

Durante la apertura del simposio, el sumo pontífice de la Iglesia católica señaló “cuatro cercanías” que los sacerdotes deben vivir: Cercanía a Dios, al obispo, a los otros sacerdotes y a la gente.
El papa Francisco dijo que estas relaciones ayudan a los sacerdotes a superar sentimientos de soledad que pueden experimentar al vivir el celibato.
“Sin amigos y sin oración, el celibato puede convertirse en una carga insoportable y en un testimonio contra la belleza del sacerdocio”, dijo el santo padre durante su intervención.
En su cuenta de la red social Twitter, el papa Francisco invitó a los sacerdotes a participar en la conferencia, “Queridos sacerdotes, estas son las coordenadas a partir de las cuales reconocer y mantener vivo el ardor por la misión: cercanía con Dios, con el obispo, con los hermanos presbíteros y con el pueblo que os fue confiado”.
Combatir la fatiga espiritual
También mencionó algunos problemas que enfrentan los sacerdotes como la fatiga espiritual o la envidia, comentó, “Esto es muy triste. Aquí se piden informaciones para hacer a alguien obispo, y muchas veces, recibimos informaciones enfermas de envidia. Esta es una enfermedad entre nuestros sacerdotes”, dijo el sucesor de Pedro.
De igual manera, el santo padre se pronunció en contra del clericalismo en la Iglesia y pidió a los sacerdotes que no se encierren en organización de actividades y que dediquen tiempo a las personas.
El celibato, don que custodia la Iglesia
En el aula Pablo VI el papa Francisco afirmó que “ahí donde funciona la fraternidad sacerdotal y hay lazos de auténtica amistad, también es posible vivir con más serenidad la elección del celibato”.
“El celibato es un don que la Iglesia latina custodia, pero es un don que para ser vivido como santificación requiere relaciones sanas, vínculos de auténtica estima y genuina bondad que encuentran su raíz en Cristo. Sin amigos y sin oración el celibato puede convertirse en un peso insoportable y en un anti testimonio de la hermosura misma del sacerdocio“, añadió.
Escasa vida de oración
“Muchas crisis sacerdotales tienen precisamente origen en una escasa vida de oración, en una falta de intimidad con el Señor, en una reducción de la vida espiritual a mera práctica religiosa“, dijo el obispo de Roma, antes de añadir que “muy a menudo, por ejemplo, en la vida sacerdotal se vive la oración sólo como un deber”.
Pidió que “los sacerdotes recen por los obispos y se animen a expresar su parecer con respeto y sinceridad” y solicitó también de los obispos “humildad, capacidad de escucha, de autocrítica y de dejarse ayudar”.
El drama de la soledad entre los sacerdotes
Asímismo instó a la “cercanía entre los sacerdotes” pues en “muchos presbíteros tiene lugar el drama de la soledad, de sentirse solos“, llamó a alejarse de la envidia, que dijo, “atormenta” a los ambientes religiosos, y aseguró que también “hay formas clericales de acoso” a otros religiosos.
Recalcó además que ” para comprender de nuevo la identidad del sacerdocio, hoy es importante vivir en estrecha relación con la vida real de la gente, junto a ella, sin ninguna vía de escape”.
Pues, dijo, se necesitan “pastores que sepan de compasión, de oportunidad; hombres con coraje capaces de detenerse ante el caído y tender su mano”.
Durante el simposio se abordarán temas como el celibato, el Concilio Vaticano II y el papel de las mujeres en la Iglesia.


