BERLÍN (EFE).— Tres yates que, según medios de prensa, son propiedad de oligarcas rusos fueron inmovilizados por las autoridades alemanas en un astillero de Hamburgo (norte), mientras se estudia la posibilidad de incautarlos como parte de las sanciones contra Rusia.
Las embarcaciones se encuentran en el astillero de Blohm + Voss (B+V) y entre ellos figura “Dilbar”, uno de los mayores yates privados del mundo con 156 metros de eslora y propiedad presuntamente del magnate Alisher Burjanovich Usmanov, supuesto “testaferro” del presidente de Rusia, Vladimir Putin.
De acuerdo con el Índice de Multimillonarios de la agencia Bloomberg, el yate, que estaba siendo sometido a reparaciones, tiene un valor calculado de 594 millones de dólares (536 millones de euros).
En el dique seco de B+V se encuentra también el “Luna”, construido en 2010 por encargo de Roman Abramovich, hasta ahora propietario del club de fútbol inglés Chelsea, que lo habría vendido en 2014 al empresario azerí Farjad Ajmédov.
La autoridad financiera de Hamburgo informó, en declaraciones citadas por la revista especializada “Float”, que la policía aduanera examina la posibilidad de incautar las embarcaciones con motivo de las sanciones contra empresarios rusos vinculados a la guerra en Ucrania.
Eso sólo será posible “si los bienes en cuestión están sometidos a sanciones. No abandonará el puerto ningún yate al que no le esté permitido”, indicó un vocero de las autoridades de Hamburgo, según “Float”.
Alisher Usmanov, un magnate cercano a Putin, con intereses en la industria de la minería, la metalurgia y las telecomunicaciones, posee además varias villas en la localidad alemana de Rottach (sur).
Cientos de vecinos se manifestaron anteayer con el mensaje de que el multimillonario, que está en la lista europea de sanciones, no es bienvenido en el lugar mientras siga la guerra.
En Washington, Estados Unidos anunció ayer sanciones a ocho oligarcas rusos y sus familiares, incluido Usmanov y el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
El Departamento de Estado prohibió además la entrada en Estados Unidos de 19 oligarcas rusos y sus familiares, mientras que el Tesoro bloqueó los posibles activos bajo jurisdicción estadounidense de siete organizaciones rusas y 26 personas que promueven la “desinformación” sobre la guerra en Ucrania.
