PARÍS, Francia.— De acuerdo con los resultados de las encuestas más recientes el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien busca la reelección, cuenta con el 26% de las preferencias de los votantes, y muy cerca le sigue Marine Le Pen con un 24% de la intención del voto.

La campaña electoral ha sido atípica, celebrada en medio de la guerra en Ucrania, al poco tiempo de superar la quinta oleada de Covid y con la sombra de una alta abstención.

Primera vuelta electoral en Francia

Para este domingo, cerca de 49 millones de electores están llamados a las urnas en la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas, que según los últimos sondeos, los candidatos con mayor preferencia del electorado son el europeísta y liberal Macron y la ultraderechista Le Pen.

Los otros candidatos son el izquierdista Jean-Luc Mélenchon, el ultra Éric Zemmour y la conservadora Valérie Pécresse quienes buscan seducir a indecisos y abstencionistas.

Al parecer, el grupo de votantes indecisos se sitúa en torno a un tercio y la abstención podría superar el 25 % por primera vez desde 2002, cuando el padre de Marine Le Pen, Jean-Marie, se clasificó para la segunda vuelta contra todo pronóstico.

Macron y Le Pen, entre dimes y diretes

El presidente Macron hizo fuertes declaraciones durante una entrevista y consideró que la candidata de la Agrupación Nacional (RN) defiende “un programa racista que pretende polarizar la sociedad y de gran brutalidad”.

La entrevista publicada este viernes en Le Parisien, insistió en que el programa social de Le Pen, volcado en los franceses que no llegan a fin de mes, es “mentiroso porque no lo financia”.

Al cierre de su campaña, Macron acusó a la extrema derecha de alimentarse del “miedo” y de haber coqueteado con las teorías de la conspiración durante la pandemia. Frente a ese planteamiento, ofreció “una visión de esperanza”.

Por su parte, Marine Le Pen, durante una entrevista concedida este viernes a la emisora France Info, negó contenidos racistas en su programa, alegando que no tiene una sola propuesta “que discrimine a los franceses”.

Asimismo, Le Pen se defendió de la polémica “preferencia nacional” que quiere consagrar en la Constitución y con la que pretende dar prioridad a los franceses cuando estén en igualdad de condiciones con un extranjero de cara a un empleo o a la atribución de una vivienda social u otro tipo de ayudas. 

“Eso nunca se ha considerado racismo“, aclaró, recordando que ya hay algo equivalente en países como Australia o Suiza.

Mélenchon, el tercero en discordia

Quien tiene más posibilidades de evitar un duelo Macron-Le Pen es el izquierdista Jean-Luc Mélenchon. Con un 17 % de las intenciones de voto, el hábil y veterano orador busca el sufragio “útil” del resto de electores progresistas y pretende movilizar a los abstencionistas, erosionando la base electoral de Le Pen.

Aunque haya logrado que la exministra Christiane Taubira y la antigua candidata presidencial socialista Ségolène Royal también le respalden como “voto útil“, gran parte del progresismo no lo ha hecho, entre ellos el ecologista Yannik Jadot (5 % de estimación de voto), el comunista Fabien Roussel (2,5 %) y la socialista Anne Hidalgo (2 %).

En el arco de la derecha, el ultraderechista Zemmour, que ha ido de más a menos en los sondeos hasta bajar del 10 %, y Valérie Pécresse, representante de la formación de Nicolas Sarkozy y Jacques Chirac que navega en esa misma franja de apoyo, desconfían de las encuestas. 

Hasta tal punto que los seguidores del antiguo tertuliano Zemmour acudieron a la inteligencia artificial para convencerse de que aún es posible. 

Según las predicciones de la aplicación Qotmii, que analiza las influencias de los candidatos en las redes y los medios, el político islamófobo daría la sorpresa y se clasificaría para la segunda vuelta por delante de Le Pen y detrás de Macron.- (Por Antonio Torres del Cerro).