PARÍS (EFE).— Francia pidió ayer a Estados Unidos que detenga la ejecución de la estadounidense de origen mexicano Melissa Lucio, condenada a muerte, acusada de matar a su hija de dos años, crimen que ella niega.

Francia “sigue firmemente comprometida con la abolición universal de este castigo injusto, inhumano e ineficaz”, señaló en un comunicado el vocero del Ministerio de Exteriores, quien recordó que su país pide a todos los Estados que aún aplican la pena de muerte que establezcan una moratoria con vistas a su abolición definitiva.

La ejecución de Lucio, tras ser condenada a la pena capital, está prevista en Texas el miércoles 27 próximo.

Esta madre de 14 hijos se convirtió en 2008 en la primera latina en ser condenada a muerte en Texas. Fue acusada de matar a su hija Mariah de una paliza, aunque asegura que la niña falleció como resultado de un accidente tras caer por una escalinata larga y empinada.

Personalidades televisivas, como Kim Kardashian, ya se movilizaron a favor de Lucio y en Francia antes la antigua ministra de Justicia, Christiane Taubira, opinó que la mujer es “víctima de un error judicial”.

Los abogados de la condenada han presentado una solicitud complementaria de clemencia que incluye la petición de un nuevo juicio de la presidenta del jurado que la condenó a muerte, que mostró su desconcierto al enterarse de que había pruebas adicionales que no se presentaron al juicio.

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